Una banda de chicas es una película que retrata la escena del under porteño desde una perspectiva de género, contada a través mujeres, lesbianas y trans que desde su lugar trabajan para romper con el estereotipo de lo que se espera de las mujeres y feminidades en la música. Se estrena en el festival de Mar del Plata y se proyectará el 13 y 14 de noviembre.

Marilina Giménez tocaba en la banda Yilet y fue desde esa experiencia que comenzó a plantearse el lugar que ocupaban las mujeres en la escena del under porteño. ¿Por qué no hay un Soda Stereo de mujeres? ¿Y un Sumo? Estas preguntas fueron los disparadores para hacer esta película y retratar una escena en la que, como dirá Paula Maffia, las mujeres orbitan alrededor de astros que son siempre hombres.

Es una película que parece más bien el registro de un fogón, de un encuentro entre mujeres, lesbianas y trans, unidas, en palabras de la directora, por “la lucha contra la adversidad, por enfrentarse tanto a las violencias y a las desigualdades”. Entre confesiones, preguntas y recis, la relación entre quién pregunta detrás de cámara y las que responden será siempre horizontal.

Cámara en mano, escenarios, una sala de cine y la calle son algunos de los escenarios en los que aparecerán las voces de Paula Maffía, Lucy Patané, Ibiza Pareo, Kumbia Queers, Kobra Kei, Chocolate Remix, She-Devils, Sasha Sathya, Las Kellies, Liers y Miss Bolivia. Un conversatorio donde por momentos habrá clima de road movie y se hablará de temas como la infancia determinada por los mandatos sociales -donde por ejemplo tocar la batería es un acto de rebeldía frente a una mamá que quiere que su hija toque el piano-, la falta de mujeres en roles técnicos de sonido y producción, y lo que eso significa ser madre en medio de una gira, integrar una banda de chicas de punk y tocar frente a un público enteramente masculino; sobre todo el placer de ver y escuchar fragmentos de recitales en vivo son algunos de los motivos que hacen de Una banda de chicas una película imprescindible.

¿De dónde surgió la idea de hacer esta película?
Del hecho de tener una banda de chicas, Yilet, y todas las travesías por las que pasamos durante los años que tocamos. Básicamente me di cuenta de que no éramos las únicas mujeres que hacíamos esto sino que había un montón y que estábamos invisibilizadas. Me empecé a preguntar: ¿por qué no había un Soda Stereo o un Sumo de mujeres? Ahí empezaron a surgir un montón de cuestionamientos. Yo encontraba a las mujeres en el folclore y en el tango pero no en lo que estaba de moda como el rock, el pop, el electro pop, el rap o la cumbia. Las mujeres aparecen como groupies, como mujeres objeto o en roles menos centrales, como las coristas. Nunca al frente, siempre los que marcan tendencia son los varones. Eso me llevó a grabar a todas estas chicas, para que dejen de ser invisibilizadas. El objetivo era romper con esa invisibilización y mostrar mujeres que rompen con el estereotipo de lo que se pretende de las mujeres, que seamos sumisas y suaves.

A la hora de encarar el proyecto, ¿cómo elegiste las bandas? ¿Cuál era tu relación con ellas?
Las bandas las elegí primero porque varias de ellas eran las que me iba cruzando en todo este recorrido de los recitales. Me gustaban las cosas que hacían y siento que cada una de ellas rompen con el estereotipo de mujer música previsible. De alguna manera cada una me ayudó a contar una historia diferente dentro de esas cosas que rompen. Hay muchísimas más mujeres que lo hacen y que no las pude incluir porque tenía que cerrar los personajes. Quedaron afuera Paula Trama, Paula García (Sobrenadar) y muchas más. Por eso también en el final pongo todas esas placas de esas bandas que quedaron afuera y también que conforman esta banda de chicas. Mi relación, salvo con Marina y con Ani (ex Yilet, hoy Ibiza Pareo), era de habernos cruzado y tocar, pero yo no era amiga de todas esas chicas más que de compartir escenarios y shows. Todo ese acercamiento fue un proceso raro de meterme en sus intimidades, pero al mismo tiempo ellas se brindaron naturalmente. Lo primero que hice con la mayoría fueron entrevistas que duraban dos horas o más cada una. Pasamos por 800 temas y hablábamos como si nos conociéramos de siempre. Creo que todas compartimos la lucha a la adversidad, nos enfrentamos tanto a las violencias como a todas las desigualdades.

Una banda de chicas se estrena en el festival de Mar del Plata y se proyectará el 13 y 14 de noviembre.