Foto: Ángel Keyner

Si hay una banda que es referencia en el rock alternativo en Venezuela, o lo que se ha llamado indie rock, esa es Tomates Fritos. El grupo estará durante el mes de noviembre de gira por tres países suramericanos, actividad inédita en su carrera, siendo Argentina, Chile y Colombia los países a visitar.

Para quienes no están familiarizados con el grupo, Tomates Fritos se fundó en 1996 en la ciudad de Puerto La Cruz, estado Anzoátegui, por Reynaldo Goitía, aka Boston Rex (voz principal, bajo y teclados), Carlos “Kike” Franco (guitarra acústica y eléctrica), Rodrigo Vera (guitarra) y Max Martínez (batería), quien luego se dedicaría a producir. Y más tarde entra el baterista Tony Maestracci. Cuenta con una discografía oficial que abarca cinco producciones, hasta ahora, incluyendo su último álbum homónimo.

Era de esperarse que un proyecto con cierta trayectoria iba a mostrar cambios en su sonido. Al comienzo, Tomates Fritos se acercó al folk rock clásico, influido por el movimiento de rock independiente de la costa oeste de Estados Unidos y el british rock. “En Hotel Miramar ya comienza una transformación a otro tipo de canciones más maduras y alejándose un poco de ese folk rock, e incorporando un poco más los teclados y sintetizadores. Hasta llegar a la transición completa en el último disco homónimo, donde ya los sintetizadores juegan un rol fundamental y es un tanto menos guitarrero”, comenta Vera.

En el último año, la agrupación se tomó un descanso debido a la tensa situación sociopolítica y económica que vive el país. Y ahora vuelve al ruedo con esta pequeña gira por el sur del continente, que los acercará a un nuevo mercado, pero también, inevitablemente, hará que se reencuentren con sus paisanos. Vera dice:

“Nos espera una gran oleada de inmigrantes que viven en las principales ciudades del continente suramericano, lo cual genera un aire a casa, estar con nuestro público, que tuvo que dejar el país debido a la crisis”.

“Girar por Latinoamérica era algo pendiente desde hace unos años. Recibíamos invitaciones pero, por X o por Y, no se terminaba de dar. Será un capítulo muy especial para una banda con más de veinte años. Será gasolina para seguir haciendo discos, conciertos; además de convivir por casi tres semanas es algo que tenemos al menos cuatro años sin hacer”, recalca Boston Rex.

El cronograma es el siguiente: el 18 de noviembre estarán en Buenos Aires (Argentina). El 22 en Santiago y el 23 en Providencia (Chile), y el 28 en Bogotá (Colombia). Mientras que en suelo venezolano tocarán el 13 de diciembre en Caracas y el 15 del mismo mes en Mérida.

Que un proyecto musical se mantenga tanto tiempo no es fácil, y menos en los últimos años cuando se han desmembrado tantas bandas debido a las inmigraciones de sus integrantes. ¿Cómo hace entonces un grupo para sobrevivir en Venezuela? Boston Rex tiene una respuesta:

“Que la banda se mantenga, a pesar de todo, es fruto de un plan de vida de cada uno de los integrantes que la forman. Armamos Tomates cuando éramos muy jóvenes y diseñamos nuestras vidas, estudio, familia y trabajo para convivir con el proyecto. Es difícil pero no imposible. Aún quedan cenizas de toda una movida musical que sacudió el país por unos años y somos parte de ella”.