Si un concepto define a KRSSV es el de ser un proyecto puramente corporal. Pero el juego de palabras no aparece simplemente a partir del género Electronic Body Music (EBM): KRSSV es un cuerpo con las pulsaciones altas, la cabeza lúcida y las articulaciones filosas y veloces. Su música se hace carne en la noche porteña y sus presentaciones son maquinales y, a la vez, humanas. En 2024 presentaron su obra más acabada, Rufián Magazine, que les permitió coronarse como uno de los dúos más prominentes de la noche porteña. Después de pasar música en una alocada presentación en la marcha del orgullo 2025, KRSSV va a cerrar el año en la fiesta Holográphic este 13 de diciembre.
Fede Goldemberg y Bika Velvet se encontraron por primera vez haciendo música y, desde ahí, nunca pararon. En el 2021 primaban otras lógicas en la escena de música y fiestas y podría decirse que el mundo era otro. “Ya el gobierno de Alberto Fernández no era todo color de rosa. Dentro del imaginario de KRSSV tuvimos cierta premonición de lo que está pasando ahora”, declara Bika. En ese entonces Fede tocaba en ARPPA (un proyecto con Sátira La Castrada), y conoció a Bika pasando música. El prototipo que vino de esa reunión fue CEAMSE, pero no llegó a ver la luz y al poco tiempo encarnaron KRSSV.
Oscuridad, baile, química y máquinas son algunos de los condimentos que formaron al proyecto. El nombre proviene del proceso de emulsión y corrosión propios del proceso fílmico analógico. La emulsión es la capa sobre la que se inscribe la imagen en el film y la corrosión, al contrario, es una intervención química que puede destruir la imagen y arrojar nuevas posibilidades plásticas.
En el momento en que se estaba abriendo de ARPPA, Fede buscaba una impronta personal para la identidad del proyecto. En su vida el cine es un arco importante por lo que corrosión y emulsión surgieron como los antagónicos perfectos para la gestación. Además, Fede recuerda que había una ontogénesis postpunk en una banda que ya no existe llamada Los Corrosivos y que grabó con Catálogo Incierto, el sello de Daniel Melero, en los 80. Y agrega: “Nunca dejamos de buscar un lenguaje intermedio entre lo audiovisual y lo sonoro como la idea de la sinestesia”.
Ese proceso de corrosión sobre algo ya existente que arroja nuevos potenciales inciertos está presente en toda la obra. Con samples de la TV argentina de los 90 y de películas históricas como Tiro de gracia (1968), La hora de los hornos (1968) y Picado fino (1996), los tracks se vuelven una pieza única pero para nada estática, pues el proyecto hace lo mismo en vivo. Y es que Fede tiene una Watchman TV japonesa vintage, pero con la increíble capacidad de transmitir la televisión en vivo desde cualquier parte del mundo.

“Es nuestro amuleto” señala Bika, y sigue: “la sintonizamos en Chile, Uruguay y adónde vamos; en Santiago [Chile] hicimos una grabación y la usamos ese mismo día porque salió algo increíble de una película chilena vieja con algún noticiero y alguna publicidad. Siempre que la hacemos sonar se imprime perfecto en la música: el EBM y ese aparato están hechos tal para cual”.
El cuerpo KRSSV entonces, no es sólo electrónica y fiesta, también está rodeado de sintes, TV de aire y súper ocho. En un comienzo y antes de girar por distintas fiestas de la capital, Fede había creado Carakter (2022). En este material, se estampó la forma en la que el cuerpo KRSSV se presentaría a futuro: vestimentas vintage y bastante góticas pero listas para el sudor. El look final es un traje propio de la TV argentina y hecho sólo a la medida de estas dos partes que siempre van a tener capa y antifaz de anti-villano.
En retrospectiva, este EP largo funciona como el prototipo de la esencia de KRSSV. Mucho más oscuro y sucio que sus sucesores, Carakter representa la época de dos potenciales hitazos como “ATC” y “Supervillanos”. Sobre este EP, Fede comenta: “Más allá de la fiesta que es un gran englobante, hay un costado inevitablemente reminiscente a la primera escena gótica porteña de los 2000, con un montón de personajes y personas de las que heredamos algo del EBM, el electro y todas esas yerbas musicales que nos representan y que en Buenos Aires, por lo menos, rimbombaron con fuerza en esa época”.

No importa si está tocando una banda punk, un power trío o un dúo de triángulos en sol mayor; en CABA siempre hubo sótanos “húmedos y desechos” —en palabras de Bika— y, durante los inicios de KRSSV, esto no fue una excepción. Igualmente, ese Buenos Aires prepandémico ya se había transformado. Fede reconoce que, si bien no vivieron la noche pura y viva de la Av. Corrientes 24 horas prendida, su generación también la pasa bien. En ese punto, destaca los inicios de casas y venues como La Tapicería y fiestas como La Anormal.
Luego de comenzar a crecer, el cuerpo pasó a una etapa de socialización y expansión. En 2023, KRSSV lanzó un LP, Disco bandido, que incluye “Diciembre 2001”, una canción que logró afianzar el camino que habían hecho hasta ese momento dentro de la fiesta porteña. El álbum hizo reaparecer a la figura villanesca en un mundo caótico donde la línea entre el bien y el mal es cada vez más delgada: “Desde que arranqué en 2018 me gusta la idea del supervillanismo, la figura del superenemigo del pueblo, enemigo del público”.
Las canciones y el boca en boca llevaron a KRSSV en presentarse en fiestas cada vez más numerosas y, para finales de ese 2023, marcharon un EP llamado Coupe Fuego, otra referencia vintage. El material contó con dos tracks (“Reyerta” y “Carrera”) e incluyó tres remixes de los mismos. La coronación que le faltaba a la villanitud de KRSSV llegó con Rufian Magazine (2024), un LP que nada tiene que envidiarle a la producción de ningún artista en el mundo.
Los KRSSV volcaron toda su creatividad para refinar el material con origen en el 2021. “Fue prácticamente lo primero que hicimos juntas”, recuerda Bika. El sonido del disco es más heterogéneo y también más apocalíptico que sus antecesores. Como si la guerra final química hubiese sucedido en una realidad paralela y sólo se plasmase en nuestra realidad su resaca zombificante, los KRSSV traen una cura, o un exorcismo: bailar al ritmo de "A.C.M.E", de "Chernobyl" o cualquiera de los 9 tracks que componen al disco.
Como prácticamente todo en KRSSV, “lo que viene es nuevo pero viejo”. Su último lanzamiento, “El precio”, viene siendo tocada desde 2021, pero no deja de ser actual: “habla de la guita y de estos arquetipos recoletenses que son las mismas personas que en su momento apoyaron a la última dictadura y siguen ahí —dice Fede— dando vueltas en las sombras, gobernando el país como siempre. ¿Nosotras? Riéndonos de una manera satírica”.
Escuchá a KRSSV en las plataformas de streaming (Bandcamp, Apple Music, Spotify, Tidal).









