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22/04/2022

Noelia Sinkunas reúne vanguardia y tradición en su nuevo disco: Salve

La premiada pianista y compositora argentina se inspiró en el sonido del litoral y en sus propias experiencias para crear el disco más personal de su carrera.

La vanguardia y la tradición, la música popular y la académica, el rock y el tango, el jazz y la cumbia, lo instrumental y las canciones con letras catárticas. Todos esos caminos recorre con el oído curioso y el corazón encendido Noelia Sinkunas, pianista, compositora y música sesionista oriunda de Berisso que acaba de estrenar Salve, un nuevo disco en el que comparte vivencias personales e íntimas, y experimenta en torno al chamamé y las formas de canción litoraleña.

Tengo al tango dentro de mí. Soy la tercera generación de músicos de tango en mi familia. El oficio era ese en mi casa, acompañar cantantes”, cuenta Noelia a Indie Hoy a modo de presentación. Y si bien el género argentino por excelencia es sin dudas un pilar fundamental en su carrera, el diálogo entre los distintos estilos musicales es donde más cómoda se siente. Prueba de esto es su CV de bandas, donde encontramos proyectos como Cachitas Now! -agrupación de cumbia que toma rasgos de la tradición folclórica, tanguera y de los nuevos ritmos urbanos-, pasando por el quinteto de nuevo tango Alto Bondi, hasta su participación como sesionista para artistas como Adriana Varela, Cacho Castaña y Lidia Borda. “Estoy rodeada de mucha música diferente -asegura la artista-, en general músicas tradicionales como el folklore o el tango, pero también de indie, cumbia, rock. Yo soy de Berisso, pero viví en La Plata muchos años y siempre he estado rodeada de muchas bandas, de un ambiente muy artístico, siempre con este impulso fuerte de crear. Me encanta la conexión que había entre bandas de diferentes estilos”.

Su primer disco, Escenas de la nada mirar (2018), es un trabajo instrumental e introspectivo que la llevó a ser nominada como “Mejor artista nueva” en los Premios Gardel de 2019. El álbum, compuesto por ocho piezas para piano, funcionó como una introducción a la identidad sonora de Sinkunas, pues se respiran aires de tango combinados con una impronta jazzera y delicados momentos de improvisación. Un universo que invita a la contemplación de uno mismo para dejarse ser, sin etiquetas ni juicios, leitmotiv del trabajo de la compositora.

Luego de ese aplaudido debut, y en medio de un viaje por Nueva York junto a Julieta Laso, Noelia fue al estudio de grabación de Fran López para divertirse y, quizá, grabar algo. De esa tarde nació New York Sessions (2019), una serie de improvisaciones jazzeras inspiradas en canciones de la música popular. Una versión de “…Baby One More Time” convive con “El tano pastita” y con “Noches vacías” en interpretaciones singulares que continuaron desarrollando y revelando la ideología musical de Sinkunas, muy marcada por diferentes vertientes creativas. El disco fue nominado a “Mejor álbum de jazz” en los Gardel de 2020 y se convirtió definitivamente en una fotografía del particular y ecléctico imaginario de la artista, el que, sorpresivamente, se expandiría aun más durante el período de confinamiento estricto.

Para todos, la pandemia fue un antes y un después. Noelia, como muchos trabajadores de la cultura, tuvo que frenar sus actividades por un largo tiempo, sin ninguna certeza. En esos solitarios meses, la berissense radicada hoy en Ciudad de Buenos Aires se dedicó a escribir la letra y la música de las canciones que presenta en Salve, su más reciente álbum que cuenta con colaboraciones de cantantes como Rocío Araujo, Nadia Larcher, Julieta Laso, Luciana Jury, Yuri Campos, Valen Bonetto, Lidia Borda, Micaela Vita, Tomi Llancafil y Julián Di Pietro.

“Hace diez años que soy parte de la banda Cachitas Now! y ahí hago letras, así que no es la primera vez que escribo -aclara Noelia-. Sí es la primera vez que hago canciones y pongo mi nombre ahí, adelante. Es una experiencia nueva, de mucha más exposición. La cuarentena impulsó algo en mí y saqué estas canciones… Eso no significa que ahora soy una máquina de hacer canciones, no creo que ahora este disco me defina. Es una situación particular y una obra en sí misma que se contextualiza en la pandemia y en mis vivencias personales. Este disco, y cada uno de los que hice, tiene un propósito diferente. Como soy sesionista, ayudo mucho a otres a crear música, y también quería hacer algo mío. Salve es una obra mía muy personal en la que conviven todos mis mundillos: el de crear, el del oficio de ser música y el de ser trabajadora de la cultura”.

Grabado en mayo de 2021 en Fort Studios, Salve refleja una de las muchísimas búsquedas en las que se ha embarcado (y se embarcará, seguramente) Noelia Sinkunas. Hay una atmósfera catártica, dada tanto por la palabra como por la música, que se desenvuelve en ritmos y melodías propias de la Argentina litoraleña, una influencia que la compositora reconoce venir de su papá y su abuelo, ambos guitarristas y amantes del chamamé. Salve también contó con la participación de Milagros Caliva en bandoneón, Emiliano Faryna en guitarra, Cristian Basto en contrabajo y arreglo y dirección de cuerdas, Carolina Rodríguez en viola, Violeta García en cello, y Christine Brebes y Alex Musatov en violines.

Yo creo que cada obra que una hace saca una parte de nosotros y hay algo ahí medio terapéutico. Nunca dije ‘voy a tocar chamamé’, fue algo espontáneo y me resulta loco porque abrí una puerta nueva”, relata con la fascinación de quien descubre nuevos cruces y posibilidades. “Me recomendaron llamar a Milagros Caliva, bandoneonista de chamamé, y ahora estamos tocando mucho. De hecho, armamos un dúo y fuimos a tocar al festival de chamamé en el verano. Abrí la puerta del litoral y fue flashero porque de repente estaba yo, con mi pelo verde, tal como soy, en el Festival de Chamamé re tradicional y estuvo buenísimo. Me encanta hacer conexiones, me encanta que conviva todo. Me copa conectarnos, ver qué está pasando, ver qué onda el mundo del chamamé con mujeres, disidencias, compositoras. Me pareció buenísimo abrir esta puerta y todavía estoy investigándola”.

Durante la cuarentena, Noelia también se encontraba escuchando mucho a Ramona Galarza y a Jorge Fandermoler, pero la voz que más influenció su nueva obra fue la de ella misma, con esas ganas irrefrenables de experimentar y de entablar un diálogo interno entre las diferentes esferas creativas y sociales que la rodean. “¿Qué pasa si freno? Y… pasó esto”, dice, haciendo referencia a Salve, donde, además de sus ya característicos coqueteos con diversos estilos, convive el lenguaje inclusivo con el tradicional. “No uso siempre lenguaje inclusivo -señala la artista-. Solo en el primer tema, donde canta la cantante más joven, y en el chamamé más tradicional. En otros no lo uso, porque me parece bien también que convivan los lenguajes”.

Salve también la llevó a regresar a su ciudad natal de Berisso y a reencontrarse con su propia identidad. “Nunca había tocado en mi ciudad, y hace poco hice una fecha ahí y fue muy emotivo -confiesa-. Sentí que re quiero ir por ahí. Me puso la piel de gallina ese concierto. Estaba todo el equipo muy emocionado, muy contentos con la propuesta, y eso a mí me llena un montón y me dice que es re por acá. Así que estoy direccionando la energía a ese lugar, a lo mío. A mí me gusta mucho tocar en otros proyectos, pero ahora tengo que escuchar esto”.

Noelia Sinkunas se presenta el sábado 21 de mayo a las 21 h en Galpón B (Cochabamba 2536, CABA), entradas disponibles a través de Passline. Escuchá Salve en plataformas de streaming (Spotify, Apple Music).