Foto: Bandcamp de Antolín

En junio de este 2018, Antolín estrenó su último disco: Paraíso cancelado. Aunque todavía no terminó el año, este álbum sintetiza un montón de emociones sobre las que vengo orbitando últimamente.

Antolín se caracteriza por un estilo sencillo, despojado. Frente a la complejidad del mundo, él despliega sus aprendizajes con total facilidad. No necesita de letras rimbombantes o una instrumentalización grandiosa para hacer llegar su mensaje: sólo su voz, la guitarra y teclados. Sus canciones guardan la inocente mirada de los niños, fascinándose con el mundo por primera vez.

El primer tema de Paraíso cancelado reza “Soy como un cometa flotando en el cielo / que creyó tener todo bajo control / y no se dio cuenta de que está muriendo / en el punto máximo de su esplendor”. Esta sensación va a ser el hilo curatorial de todo el disco, estamos hechos de estrellas y sin embargo, no somos eternos para siempre. La vida es solo un momento, y duramos en ese instante donde nos chocamos con otra galaxia y resurgimos en una constelación.

Eric Hobsbawm, un prolífico historiador británico con una perspectiva marxista, sostiene que el siglo XX es corto pero intenso. A lo largo de este período, que de acuerdo a este autor se inicia con la Primera Guerra Mundial y finaliza con la caída del muro de Berlín, hay etapas de catástrofe y de oro, predominando las primeras. En este sentido, “Siglo XX, no hay quien te gane” resuena como una consigna fantasmagórica en nuestras mentes millennials, donde el mejor plan es ir a avistar ovnis en la noche.

Planes para toda la vida” es uno de los lemas que Antolín sigue manteniendo en el tiempo. En esta canción pronuncia una serie de acciones, una suerte de to-do list antes de la muerte, para poder sentir que la vida no fue experimentada en vano.

Continuando con su línea de fanático de Los Simpson, “Edna” le rinde homenaje a uno de los capítulos más tiernos de la serie de la familia amarilla. Edna Krabappel, la maestra de Bart, está desesperanzada. La rutina la aburre, se siente sola. Decide publicar un anuncio en el diario buscando pareja y Bart, que está castigado en la escuela, aprovecha el corazón roto de su docente para vengarse de ella. El chiquilín especial le escribe cartas a la señorita Krabappel, emulando ser un galán de su edad. Pero ella está esperando que su amor se materialice, cosa que no sucede. Entonces los Simpson deciden unirse y dedicarle una última carta donde “cada vez que escuche el viento susurraré tu nombre: Edna”.

Justo en la mitad del disco, llega un tema que me habla en línea directa: “La poesía”. Desde que soy muy chica escribo y es imposible olvidarse de lo eterno, como señala el cantante platense acá. ¿O es posible? “¿Qué tiene de malo acaso dejar pasar nuestro mejor momento?”

Gastón Gaudio en el 2004 tenía 26 años y llegaba a la final de uno de los torneos claves del circuito profesional del tenis: Roland Garros, en Francia. Imagínense, ser tan joven y competir contra los mejores del mundo, en un Grand Slam demandante en todo aspecto: emocional, corporal, mental. Después de un partido de casi 4 horas frente al Mago Coria, gana. A lo largo del match, el Gato no puede consigo mismo y se siente un fracasado, que está haciendo todo mal. Cuando recibe la copa del partido, estalla en lágrimas y agradece a su familia y seres queridos. Sólo él, Gabriela Sabattini, Del Potro y Guillermo Vilas han logrado llegar a la final de Grand Slams y derrotar a sus rivales, entre todos los tenistas de nuestro país. Gaudio siempre se caracterizó por descargarse en todas sus jugadas, si tenía que decir improperios o pelearse con un umpire, lo iba a hacer. En ocasiones ha llegado a sostener que el deporte que más odia es el tenis, o el ya mítico “Qué mal la estoy pasando”. Con “El tenista” Antolín reúne diferentes frases de este personaje entrañable, y me hace acordar a todas las cosas que mi mamá me enseñó sobre el tenis: es complejo, es difícil, pero es una pasión que no se abandona. No sé ni agarrar una raqueta, pero cada vez que la veo jugar o contarme estas anécdotas sobre el deporte que más ama, la admiro un poquito más.

“Lo que te toca te toca, la suerte es loca”, ¿se acuerdan? Cuando era chica, decíamos algo parecido. Los caminos de la vida no le pertenecen a los dioses (¡mejor! ¡sería todo tan aburrido!), entonces deambulamos tratando de saber para dónde vamos, o si estamos haciendo lo correcto. Y la única verdad es que nunca lo vamos a saber, sólo que nos toca lo que nos toca, tan claro que exaspera. A partir de esta incertidumbre, “La oportunidad” habla de cómo se arruina todo, como si no hubiera un cambio posible, ¿lo hay? (yo creo que sí, ¡seamos un poco más optimistas!).

Promediando el final del disco, “La pureza” aparece, retomando este eje de las galaxias: “Colapsar es el destino de las estrellas / una oferta de pureza que nunca llega”. Como cierre, Antolín brinda un consejo del futuro que es no aceptar ningún consejo de nadie que provenga del futuro, como un Marty McFly a la inversa.

Paraíso cancelado habla del éxito del fracaso con una frescura renovada, y sobre todo, necesaria para los tiempos que corren. No estamos bien, ni tampoco mal, es sólo un momento y hay que atravesarlo con todos los recursos posibles, como ver maratones de Los Simpson en Telefe los sábados por la tarde.

Antolín – Paraíso cancelado

2018 – Discos Laptra

01. Paso en falso
02. River Phoenix (Ovnis en la noche)
03. Planes para toda la vida
04. Edna
05. La poesía
06. El tenista
07. Lo que te toca te toca
08. La oportunidad
09. La pureza
10. Un consejo del futuro (bonus track)