Nadie esperaba nada. Que el título era una mierda, que la tapa re pedorra, y todas las alternativas que se les ocurría para denigrar de antemano un disco que todavía no había salido, pero que de a poco se iban asomando canciones a modo de adelanto. Finalmente el disco  de los Arctic Monkeys está en las góndolas, y ahora ellos le podrían decir «suck it» a todos los que no esperaban nada. Nos cerraron la boca y nos dieron un cuarto disco excelente, diferente a su predecesor y diferente a todo.

Nos remontemos un poquito atrás… Nadie tiene nada para objetar sobre su disco debut «Whatever People Say I Am, That’s What I’m Not«, al cual le siguió «Favourite Worst Nightmare«, y luego un tercer disco que significó un cambio radical, como lo fue «Humbug«, que con sus riffs y letras oscurísimas decepcionó a muchos y amamos otros. Ahora bien, en «Suck It And See» no tiene nada que ver con «Humbug» y menos con «Whatever People Say I Am, That’s What I’m Not«. Recuperaron su frescura y eso de «contar historias» cotidianas, asemejándose más en realidad al proyecto paralelo de Alex, Last Shadow Puppets, o incluso a su EP solista para la banda sonora de «Submarine» (ojo, tampoco tan tranqui, me refiero más a lo lírico).

En lo que respecta a las letras del disco, se nota un avance desde aquel primer disco hasta hoy. Antes las canciones hablaban de encuentros de una noche en un club inglés, pero hoy ya se nota que ven el amor desde otra óptica, al hablar más de relaciones. De todas formas, aquellas letras sobre encuentros no dejaban de ser inteligentes y mucho menos banales. Hoy las letras no dejan de ser interesantes, pero si son «banales» creo que está a criterio de cada uno. En mi opinión no, sabemos que el amor es el sentimiento que quizás más haya inspirado a músicos y que cosa más linda que sentirlo.

Musicalmente, la ruta nueva que tomaron los pibes de Sheffield va más por las sendas del pop que de cualquier otra cosa. Canciones como «Don’t Sit Down ‘cause I’ve Moved Your Chair» es la antítesis de esto, pero definitivamente los sonidos pop son los que predominan, de la mano de títulos como «Reckless Serenade«, «She’s Thunderstorms» o una de mis favoritas «The Hellcat Spangled Shalalala«.

El disco comienza de la mejor manera posible, con «She’s Thunderstorms«, le sigue con la drogona «Black Treacle» con unas rimas muy pegadizas, luego toda la energía adolescente se desplega en «Brick By Brick«, a la que le sigue «The Hellcat Spangled Shalalala», una canción pop demasiado buena que habla sobre lo brillante que puede ser una persona a tal punto de opacar a alguien.

Hay influencias de todo tipo: desde cantautores country de los ’60, hasta AC/DC, pasando por los Stone Roses. Convergen en este disco, quizás el más acabado, el más cuidado… Logran despegarse de todas las bandas que surgieron en esa época del ’00, en el que todo (TODO) era comparado con los Strokes y los White Stripes. Bien lejos están de esa categoría hoy por hoy. Gracias Monos, esperamos tenerlos por estos lados de vuelta y repetir esa frenética (y calurosa) noche del 24 de octubre de 2007 en el Luna Park.

Arctic Monkeys – Suck It And See

Escuchar en Grooveshark (incompleto)

01. She’s Thunderstorms
02. Black Treacle
03. Brick By Brick
04. The Hellcat Spangled Shalalala
05. Don’t Sit Down ‘Cause I’ve Moved Your Chair
06. Library Pictures
07. All My Own Stunts
08. Reckless Serenade
09. Piledriver Waltz
10. Love Is A Laserquest
11. Suck It And See
12. That’s Where You’re Wrong