La música es para Dustin Payseur una forma de escapar de una realidad difícil y, al mismo tiempo, un espacio donde poder expresarse con honestidad. Esa doble condición atraviesa buena parte de la historia de Beach Fossils, el proyecto que fundó como guitarrista y cantante y que, desde sus primeros discos, convirtió la introspección y la búsqueda sonora en una forma de procesar el mundo.
En conversación con Indie Hoy, Payseur recuerda aquellos comienzos: "Para mí, el primer disco trató sobre el escapismo porque mi vida era muy difícil en ese momento. La música es lo que siempre está ahí para mí y necesito ser honesto cuando compongo música". Con aquel disco homónimo, este proyecto inicialmente solista se convertiría en uno de los pioneros de lo que se conoció como la escena indie rock norteamericana de la década de 2010, junto a sus colegas del sello Captured Tracks, como Mac DeMarco, DIIV y Wild Nothing, entre otros.
Si había un elemento en común entre ellos era un sonido marcadamente nostálgico, atmosférico y de baja fidelidad. Sin embargo, al proyecto de Payseur lo distinguían su propósito y su economía: cuerdas brillantes y definidas que puntúan una melodía de fondo difusa, y voces enmascaradas con reverb que se sienten desapegadas, casi cantadas con desgano. Después de más de quince años de carrera y varios cambios en su formación —que incluyeron doce bateristas y tres guitarristas—, actualmente acompañan a su fundador Jack Doyle Smith en el bajo, Tommy Davidson en la guitarra y Anton Hochheim en la batería.
De todas formas, el músico no es muy fanático de la palabra "indie". "Me parece bien hablar de shoegaze, post-punk o dream pop en términos de la música que me gusta y me inspira; es una forma de definir algo y que la gente lo entienda. En cambio, 'indie rock' se convirtió en un término tan genérico que ya no significa nada. Antes significaba que eras independiente, pero ahora la gente llama 'bandas indie' a algunas que están en las discográficas más grandes", sentencia.
Si pudiera retroceder en el tiempo y darse a sí mismo un consejo antes de empezar con el proyecto, sería "elegir un mejor nombre para la banda". "La verdad es que nunca me gustó mucho. Simplemente quedó así", confiesa Dustin: "Fue el nombre que puse en la demo cuando la envié a Captured Tracks y empezamos a sacar música de inmediato, no tuve oportunidad de replanteármelo. Tengo una lista de nombres, pero a veces los uso como títulos de canciones o de álbumes, o incluso como parte de una letra".

El disco debut de la banda fue grabado íntegramente por Payseur con los elementos que tenía a mano, un contexto que lo convirtió en una referencia temprana para una escena que empezó a definirse a partir de etiquetas como lo-fi o bedroom pop, entre otras denominaciones que transformaban las condiciones de producción en una estética. "A veces ese tipo de limitaciones pueden ser muy buenas para la creatividad. Solo tenía una guitarra y ni siquiera tenía un bajo ni un micrófono para la voz. Cantaba en el micrófono de la laptop, tocaba las líneas de bajo con la guitarra y después le pedía prestado un bajo a alguien para tocarlo en una o dos canciones", rememora.
Tocando la guitarra como si fuera un bajo y el bajo como si fuera una guitarra, ejecutó una inversión que terminó convirtiéndose en una de sus marcas registradas: "cuando era más joven, grababa en grabadoras de casete de cuatro pistas y realmente me gustaban esas limitaciones. Además, componía y grababa todo por mi cuenta. Así que era algo a lo que siempre estuve acostumbrado. En ese entonces, ni siquiera lo veía como una limitación".
Si hay algo que se reconoce en el método de Payseur a lo largo de toda su discografía es su técnica de sumar capas una a una hasta alcanzar un nivel de densidad y concentración que luego debe tallar, como una escultura que parte de un bloque de piedra, para llegar a la canción. "Ahora tengo mi propio estudio y un montón de equipos, pero a veces eso puede interponerse en el camino de la creatividad, cuando pensás: 'Quiero trabajar, pero ahora tengo demasiadas opciones'".
A su LP debut le siguió What a Pleasure (2011), un EP surgido de un proceso algo más colaborativo, después de varias noches de improvisación junto al bajista Peña y su colega Jack Tatum, de Wild Nothing: "Hay otros músicos, pero sigue siendo mi proyecto", dice. Canciones como la homónima o "Adversity" empezaban a delinear un estilo propio, marcado por notas sueltas de guitarra cuidadosamente elegidas y apiladas sobre una base robusta, un bajo que muchas veces asume la melodía principal y una percusión que acompaña de manera funcional, sutil y secundaria.
Su segundo disco, Clash the Truth (2013), se inclina hacia el dream pop, con un sonido algo más lento, distorsionado y difuso. Mientras "Generational Synthetic" incorpora algunos elementos del post punk, Kazu Makino, de Blonde Redhead, se suma a las vocales imprecisas y desdibujadas de Payseur en "In Vertigo". El resto de los temas esboza guitarras brillantes, empapadas en reverb, y punteos que suenan como destellos en medio de la neblina, como "Sleep Apnea" que pasó a convertirse en una parte ineludible del repertorio en directo de la banda.
Las presentaciones en vivo de Beach Fossils tienden a recorrer toda su discografía. "Nunca me siento a escuchar mi propia música. Así que, cuando toco las canciones, por lo general es la única vez que las escucho. Es emocionante porque a veces estoy tocando y noto que me encanta alguna línea de guitarra, o de bajo, o letra", puntualiza.
Y parte de la magia de tocar en vivo radica precisamente en eso: "Aunque estoy tocando, también estoy en el show; y lo disfruto. Y cuando miro al público y veo que tienen una reacción emocional ante la canción, si están sonriendo, o a veces la gente está bailando con su pareja, o alguien está llorando, o alguien simplemente está muy emocionado y cantando la letra, es muy poderoso. Escribo y grabo en casa, y por lo general estoy solo. Así que llevar las canciones frente al público es lo que la gente me devuelve como un regalo".

Luego de estos tres trabajos discográficos, Payseur fundó su propio sello, Bayonet Records, inspirado en dos referentes del circuito independiente: Captured Tracks y Rough Trade. Ambos funcionaban al margen de las lógicas corporativas e industriales y, para Payseur, también representaban un espacio de encuentro con una comunidad de músicos y amigos. "Cuando empecé a sacar los discos de Beach Fossils y a salir de gira, tenía tantos amigos en ese sello que siguen siendo mis mejores amigos: Jack Tatum de Wild Nothing, Cole de DIIV, Mac DeMarco".
Katie Garcia, quien había sido pasante y luego label manager de Captured Tracks, se convirtió en su socia y, para su casamiento con Dustin Payseur, ambos decidieron no pedir regalos: en su lugar, organizaron una recaudación destinada a fundar Bayonet Records. "Muchas de estas personas siguen siendo muy cercanas, había un sentido de comunidad. Creo que al fundar Bayonet Records era importante tener un lugar que, de alguna manera, fomentara ese sentido de comunidad. Y es emocionante ver cómo los artistas del sello se hacen amigos, tocan juntos en conciertos y pasan el rato juntos. Me parece genial, así es como debe ser."
Con los actuales integrantes Doyle Smith y Davidson involucrados en el proceso compositivo, surgió Somersault (2017), un disco con muchas más capas de instrumentación, que incluyen flauta, piano, saxo y hasta un clavecín, y con un estado de ánimo considerablemente más luminoso que el de sus trabajos anteriores. Producido por Jonathan Rado, de Foxygen, y con la participación de la cantante y guitarrista de Slowdive Rachel Goswell en "Tangerine", el álbum articula lo individual con lo colectivo y despliega frases como "quiero creer en América, pero no sé dónde está" en "St. Ivy". Algo similar sucede en "Down the Line", cuya letra pasa de pensar en alguien mientras viaja en tren a mirar la vereda y encontrarse con las emblemáticas siglas ACAB, correspondientes a "All cops are bastards".
The Other Side of Life: Piano Ballads (2021) fue, en buena medida, un síntoma del aislamiento. Payseur siempre había tenido la idea de componer un disco de baladas de jazz en algún momento de su vida y, al no poder acercarse a su estudio debido a las medidas sanitarias, colaboró a distancia con Tommy Gardener, exbaterista de la banda y músico formado en Juilliard. Gardener le enviaba una base de piano y, una vez que Payseur daba el visto bueno, sumaba vientos y el resto de la instrumentación. Si bien no se encuentra dentro de la discografía oficial del grupo, es una rareza digna de escuchar ya que se trata del único disco en el que Dustin no tocó ninguno de los instrumentos y se limitó a aportar las voces.
Su último disco de larga duración, Bunny (2023), fue ampliamente reconocido como una síntesis de sus exploraciones anteriores. El álbum reúne elementos del jangle de sus comienzos, el dream pop y el post punk de etapas posteriores, además de pequeños gestos orquestales e improvisados que Payseur incorpora a partir de su interés por el jazz y la música clásica. En el plano lírico, mantiene algunos de esos detalles mundanos de los primeros discos, como subirse a un micro de larga distancia o fumar un cigarrillo por la ventana del auto, pero también se atreve a abordar temas mucho más personales, como la paternidad y el duelo.
"Al principio pensé que tal vez eso alejaría a la gente, pero simplemente escribo sobre lo que estoy viviendo y lo que siento. Y así es como lidio con las cosas. Es mi terapia", revela el cantante. "Me siento más cómodo hablando de mi vida personal en mi música. Y la gente siempre tiene sus propias interpretaciones, es hermoso ver cómo eso puede resonar en las personas".
Su último lanzamiento, publicado en enero del año pasado, fue un cover de "Inside Out", de la banda Duster, con el que homenajeó una de sus influencias dentro del slowcore. Puede que sea un indicio de lo que vendrá: según cuenta, el próximo trabajo discográfico está cerca de ver la luz, con la chispa de quien se encuentra próximo a concluir una obra: "Estamos metidos de lleno en el nuevo disco. Ya casi lo terminamos, trabajamos como locos. Prácticamente no salí al mundo exterior, no tuve vida social. Solo me dediqué a la música".
Beach Fossils se presentará el martes 22 de septiembre a las 19 h en C Art Media (Av. Corrientes 6271, CABA) junto a Wishy. Entradas disponibles a través de Passline, 25% de descuento con Comunidad Indie Hoy.












