Un gran estribillo puede ser el condimento definitivo para que una canción se vuelva inolvidable. Si bien los temas de rock suelen estructurarse sobre la fórmula clásica de A y B, pueden volverse más interesantes cuando la composición y la forma del tema incluyen un puente, un solo instrumental, entre otros recursos.
Los rockeros de los 90 supieron aprovechar estas posibilidades y lograr algunos puentes que representan el momento más glorioso de la canción. A continuación, tres grandes puentes de canciones de rock de los 90.
The Smashing Pumpkins - “Bullet With Butterfly Wings”
Este es uno de los grandes clásicos de la banda y pertenece a su aclamado disco de 1995, Mellon Collie and the Infinite Sadness. Se trata de una pieza de rock alternativo con rasgos de hard rock, cuyo estribillo tiene una gran potencia y, además, posee un puente que se volvió el momento favorito de los fans. Con sello propio, es una sección más ligada al grunge cuya letra expresa: “Dime que soy el único / Dime que no hay otro / Jesús fue hijo único, sí / Dime que soy el elegido / Jesús fue hijo único, para ti”.
Guns N' Roses - "November Rain"
La balada más famosa de la banda estadounidense es también uno de sus mayores éxitos. Alejada de sus propuestas más rockeras, tiene varios momentos destacados: desde el potente solo de guitarra que se encuentra en el centro de la canción hasta el puente, que se convirtió en una de las partes más recordadas por su melodía altamente emotiva y la letra que reza: “Sé que es difícil mantener el corazón abierto / Cuando incluso los amigos parecen querer hacerte daño / Pero si pudieras curar un corazón roto / ¿No estaría el tiempo dispuesto a encantarte?”.
Soundgarden - “Black Hole Sun”
El himno noventero de la banda comandada por Chris Cornell posee estrofas más potentes que el estribillo en sí, ya que este es breve y menos luminoso que la parte anterior. Además, el tema, conocido también por su videoclip de colores vibrantes e imágenes surrealistas, cuenta con un pequeño puente que suma a la belleza de la canción. En esa sección, Cornell deslumbra con su voz y expresa: “Agacho la cabeza / ahogo mi miedo / hasta que todos desaparezcan”, otorgando el momento más sensible del tema.









