Charlie Watts fue uno de los más grandes bateristas de todos los tiempos. Con un estilo único ligado al jazz, dedicó gran parte de su vida a tocar junto a The Rolling Stones, presentándose como la figura más mesurada de la banda: de bajo perfil, sin protagonizar escándalos ni ser un sex symbol. El baterista falleció en 2021, a los 80 años, pero dejó un legado imborrable no solo con su música, sino también por su atractiva figura de rockero inusual. A continuación, 5 curiosidades sobre Charlie Watts.
1. Formó parte de la banda Blues Incorporated
Watts tenía una formación en jazz y un gran amor por este género. Sin embargo, uno de sus primeros acercamientos a la música profesional fue cuando tocó en la banda Blues Incorporated, liderada por Alexis Korner. Allí permaneció unos dos años y compartió formación con Jack Bruce —bajista de Cream—. Cuando dejó la banda, fue reemplazado por Ginger Baker, quien más tarde sería el baterista de Cream.
2. Trabajó como diseñador gráfico
Los comienzos en la música suelen ser complejos y muchos artistas deben buscar otros trabajos mientras construyen su carrera. En el caso de Charlie Watts, trabajaba en empresas de publicidad como diseñador gráfico y mantuvo ese empleo durante un tiempo. De hecho, ya siendo parte de The Rolling Stones, también diseñó algunas portadas y colaboró en la escenografía de los shows.

3. Tenía una obsesión con las habitaciones de hotel
Los Rolling Stones pasaron por cientos de hoteles y el baterista tenía la costumbre de hacer un dibujo de cada habitación cuando llegaban. Fue él mismo quien confesó esta obsesión, aunque no explicó su origen.
4. Tuvo cáncer de garganta
En 2004, el baterista fue diagnosticado con cáncer de garganta, a pesar de llevar una vida sana desde hacía más de una década. Afortunadamente, tras un tratamiento de radioterapia, logró recuperarse y continuar su actividad con la banda. Sin embargo, años más tarde falleció a causa de un cáncer de laringe.
5. Le pegó a Mick Jagger
Las relaciones entre los miembros de una banda pueden ser complejas, y los egos suelen generar choques. Tal como relató a Esquire, Watts decidió darle una lección a Mick Jagger una noche en la que este lo llamó a la habitación del hotel y le dijo: “¿Está mi baterista?”. Con elegancia, el músico fue hasta su puerta, le respondió “Nunca me vuelvas a llamar tu baterista” y le dio un golpe en la cara.









