La discografía de Pink Floyd no es precisamente la más uniforme ni fácil de definir dentro del rock. La banda, que ha sido asociada tanto al rock progresivo como al psicodélico y al clásico, es dueña de grandes hits masivos, pero también de canciones que escapan completamente a los estándares de la música popular y comercial.
Entre sus discos más curiosos se encuentra Ummagumma, publicado en 1969, que marcó la transición hacia una nueva etapa luego de la salida de Syd Barrett del grupo. Se trata de un álbum conceptual doble —el primero está grabado en vivo y el segundo en estudio— y no significó un éxito para la banda, dada la rareza de la propuesta.
El disco de estudio tiene la particularidad de contar con canciones compuestas y grabadas en solitario por cada uno de los integrantes. Es decir, no se trata de un álbum cohesivo, sino más bien de una experimentación vanguardista que marcó un punto de inflexión para Pink Floyd.

Sobre este álbum dio su opinión David Gilmour, quien fue crítico con la forma en la que fue compuesto. “Éramos bastante valientes y poníamos en un disco cualquier cosa que nos divirtiera de una forma u otra. Pero en algunos momentos estábamos perdidos, no teníamos muy claro nuestro rumbo y la inspiración escaseaba a veces”, recordó.
En lo que respecta al trabajo de Gilmour en dicho álbum, se puede apreciar en “The Narrow Way”, tema escrito, compuesto e interpretado íntegramente por él, que tiene una duración de 12:17 minutos. Durante su creación, Gilmour utilizó múltiples sobregrabaciones para tocar tanto la guitarra como el bajo, el piano, el órgano, el mellotron, la percusión y la batería, además de aportar su voz.
El disco de Pink Floyd que David Gilmour prefiere olvidar
Atom Heart Mother (1970) se encuentra entre los discos más apreciados por los fanáticos de Pink Floyd, pero los líderes de la banda no opinaban lo mismo. Para Gilmour y Roger Waters no es más que una obra olvidable. Es más, el guitarrista llegó a referirse a él como "terrible" en una entrevista con la BBC Radio: "Creo que estábamos rascando el fondo en ese periodo. Fue una buena idea, pero es terrible".
Además, en diálogo con MOJO magazine, el músico reveló: "Suena como si no tuviéramos ninguna idea, pero nos hicimos más prolíficos después de eso". Por su parte, Waters estuvo de acuerdo con Gilmour en este aspecto: "Si alguien me dijera ahora 'Ok, aquí hay un millón de libras para salir a tocar Atom Heart Mother', yo diría 'tiene que ser un chiste'".









