Jimmy Page, el legendario guitarrista de Led Zeppelin, pasó gran parte de los años 60 como músico de sesión en Londres, tocando con artistas como Petula Clark y The Who, además de grabar para el sello Immediate Records, de Andrew Loog Oldham. Así fue como entró en contacto con las distintas escenas musicales de la capital inglesa, incluida la del jazz.
El género nacido en Nueva Orleans, Luisiana, a finales del siglo XIX y comienzos del XX, crecía rápidamente en el Londres de la década de 1960. En ese contexto, y durante uno de esos momentos inesperados de la vida, Page conoció a su colega John McLaughlin en la disquería Selmer, ubicada sobre Charing Cross Road. "Vino desde Doncaster y se instaló en Londres. Se metió en la escena del jazz y lo recibieron con los brazos abiertos", recordó sobre el guitarrista.

En ese momento, McLaughlin todavía no había tocado con Miles Davis o Wayne Shorter, pero para Page ya era evidente que estaba destinado a la grandeza. "Instintivamente era el mejor, se notaba", declaró el exmiembro de The Yardbirds. "No escuchaba mucho jazz, o era selectivo con lo que escuchaba, pero sabía, por lo que conocía, que era lo mejor que iba a ver o escuchar en mi vida. Era el mejor que iba a ver, seguro".
Tal como lo había anticipado Page, McLaughlin no tardó en volverse uno de los músicos más respetados y solicitados de la escena de jazz londinense de los 60. Su rubro no le dio la misma exposición masiva que tuvo alguien como Page tras el primer lanzamiento de Led Zeppelin, pero eso no le impidió a John convertirse en uno de los guitarristas más respetados por otros colegas, como fue el caso de Johnny Marr, de The Smiths.









