Kate Bush se caracteriza por ser una rara avis del pop. La cantante y compositora irrumpió en la escena musical a fines de los 70 con una voz tan angelical como peculiar y también con una propuesta artística interdisciplinaria y conceptual.
Uno de los momentos que más atesora de su carrera es cuando fue convocada para hacer una versión de "Rocket Man", el clásico de Elton John. No solo porque fue la oportunidad de dar rienda suelta a su creatividad, sino también porque esta es una de sus canciones favoritas.
"Recuerdo haber comprado este disco cuando salió como sencillo de Elton John. No podía parar de escucharlo; me encantaba. La mayoría de los artistas de mediados de los 70 tocaban la guitarra, pero Elton tocaba el piano y yo soñaba con poder tocar como él", dijo en una entrevista de 2019 con NME, realizada en el marco del lanzamiento del videoclip de esta versión, que estuvo dirigido por ella.
"Rocket Man" es una canción con tintes futuristas que narra la historia de un hombre que se encuentra en una expedición espacial y relata sus sentimientos y sensaciones lejos de la Tierra. Este tema, de fuerte contenido melancólico, se convirtió en uno de los más importantes de la carrera de John; de hecho, fue el que dio nombre a la biopic sobre el pianista.

Bush hizo una versión con sello propio
Sobre cómo surgió la oportunidad de grabar esta versión y hacerla propia, recordó: "Elton y Bernie Taupin estaban preparando un álbum llamado Two Rooms, que era una colección de versiones de sus canciones, cada una con un cantante diferente. Para mi alegría, me pidieron que participara y elegí 'Rocket Man'. Me dieron total libertad creativa y, aunque me intimidaba un poco tener tanta libertad con una de mis canciones favoritas, fue realmente emocionante". En dicho álbum también participaron Eric Clapton, The Beach Boys, Tina Turner, Jon Bon Jovi, entre muchos otros.
Lo cierto es que Bush estuvo a la altura del desafío que implica reversionar una canción que tanto le gusta y tuvo la capacidad de hacerla completamente diferente: en clave de reggae, tocando el ukelele y el sintetizador e imprimiéndole su estilo vocal tan característico. En este sentido, recordó en la misma entrevista: "Quería que fuera diferente de la original y pensé que sería divertido convertirla en una versión reggae. Significó mucho para mí que la eligieran como el primer sencillo del álbum".









