Todo artista tiene canciones que preferiría borrar de su obra. David Bowie no es la excepción y, durante varios años de su carrera, batalló por quitar del imaginario popular una de sus composiciones primigenias, de la cual se sentía profundamente avergonzado. Hablamos de “The Laughing Gnome”, una canción que fue editada originalmente en 1967, cuando Bowie aún no gozaba de popularidad pero hacía lo necesario para conseguirla.
La fama llegó con “Space Oddity” y, con ella, el público también quiso rastrear en melodías anteriores del músico. Así, la pieza se convirtió en un tema de culto para los fanáticos y tuvo un éxito moderado tras su reedición de 1973, funcionando como un recordatorio de su desesperación por hacerse famoso.
El Duque Blanco no tenía especial cariño por esta canción; de hecho, la aborrecía. Reflexionando sobre el tema con Q Magazine en 1990, el cantante y compositor dijo: “Aarrghh, Dios, esas cosas al estilo Anthony Newley, qué vergüenza. No, no tengo mucho que decir a su favor. Líricamente, supongo que intentaba ser algo, el narrador de cuentos cortos. Musicalmente es bastante bizarra. No sé en qué estaba pensando”.
Newley era una de las principales influencias para Bowie en el momento en que escribió la canción, por lo que se entiende que ese ímpetu juvenil no se haya correspondido luego con su obra posterior. De hecho, al momento de su estreno, NME publicó sobre el tema: “Un número novedoso repleto de atractivo. Este chico suena notablemente como Tony Newley, y él mismo escribió esta canción". Igualmente, la caracterizaron como “el ejemplo más vergonzoso de la juventud de Bowie”.
Otras canciones propias que David Bowie odiaba
Bowie despreciaba "Space Oddity", su gran éxito de 1969. Incluso su productor, Tony Visconti, la llamó "barata" y un "truco" aprovechado de la carrera espacial. Ambos bromeaban sobre cómo se convirtió en un éxito, pese a no tener fe en ella al principio.
Bowie interpretó la canción durante la gira Diamond Dogs en 1974, pero fue olvidada hasta que la revivió para las fechas récord de la gira Serious Moonlight en 1983. Por supuesto, más tarde suavizó su postura sobre el tema y lo calificó de "muy bueno" pero demasiado prematuro porque en ese momento no tenía material de peso para seguirlo.
En esta lista también se encuentra "Young Americans", el tema principal de su álbum homónimo de 1975. A pesar de ser una canción bastante optimista que destaca en el catálogo de Bowie, él afirmaba abiertamente que la "detestaba" y que el único tema que le gustaba de todo el álbum era "Win".











