En los primeros pasos de su carrera meteórica, Elvis Presley ya comenzaba a marcar la cultura popular de formas curiosas incluso antes de convertirse en un fenómeno global. Mucho antes de llenar estadios o protagonizar películas, uno de sus primeros hitos llegó a través de la radio local de Memphis, un medio que resultaría clave para catapultarlo al estrellato.
En 1954, Elvis grabó su primer sencillo profesional, una versión propia de “That’s All Right”, un tema originalmente de Arthur Crudup, para el sello Sun Records. Una vez registrado el cover, la cinta llegó a manos de Dewey Phillips, el conductor del programa Red, Hot & Blue de la estación WHBQ, quien decidió pasarlo en su programa nocturno. La respuesta del público fue inmediata y entusiasta: más de 40 llamadas llegaron al estudio preguntando por aquel cantante desconocido.
La tradición de las hamburguesas que nació esa noche

Lo curioso no fue solo la respuesta del público, sino cómo Elvis y su entorno celebraron ese momento decisivo. Según recuerda Far Out Magazine, después de aquella primera transmisión en la que su voz fue oída por cientos de oyentes, se originó una tradición culinaria con su círculo cercano.
El equipo del Rey del Rock & Roll comenzó a asociar ese hito con hamburguesas de Krystal, la popular cadena de sliders del sur de Estados Unidos que por entonces era muy frecuente entre los jóvenes de Memphis. Incluso se cuenta que Phillips llegó a ordenar hasta 100 sliders para alimentar a los fans que se reunían frente a la estación de radio cuando el tema sonaba al aire.
Según el primo de Presley, Danny Smith, "el séquito del Rey solía recibir pedidos nocturnos para conseguir enormes cantidades de hamburguesas Krystal, un apetito que se forjó en el momento en que la fama llamó a la puerta, atrayendo al pobre chico de Tupelo hacia uno de los artistas con mayores ventas de todos los tiempos".









