Dave Grohl es uno de los músicos más queridos del rock. Fundador, vocalista y guitarrista de Foo Fighters, construyó una carrera que pocos hubieran imaginado posible para alguien que, en sus comienzos, ni siquiera ocupaba el rol protagónico en el escenario. Porque antes de pararse frente al micrófono, Grohl fue (y es) un baterista excepcional.
Su nombre quedó grabado para siempre en la historia cuando, con apenas 20 años, ocupó el rol de la batería en Nirvana para grabar Nevermind (1991), el disco que fue un antes y un después en la carrera de la banda de Seattle y sentó un precedente en el curso del rock a nivel mundial, influyendo a toda una generación de jóvenes.
Su forma de tocar fue una parte fundamental del sonido del grupo, aportando potencia y consistencia a algunas de las composiciones más representativas de la década de los 90. En canciones como "Smells Like Teen Spirit" o "In Bloom", Grohl demostró que la batería era el motor de esa maquinaría avasallante que era Nirvana.
Sin embargo, su virtuosismo y forma de tocar no salió de la nada. Grohl fue un estudioso de la batería desde adolescente, y su estilo es el resultado directo de haber absorbido y procesado a algunos de los mejores bateristas de la historia, referentes del rock, el hardcore y el new wave.
A continaución, siete bateristas que marcaron e influyeron a Dave Grohl en su carrera.
1. Tony Thompson (Chic)
Grohl señaló a Tony Thompson como uno de sus bateristas favoritos. El hombre detrás del groove de Chic, y responsable del ritmo de éxitos como "Good Times" y "Le Freak", demostró que la precisión y el funk podían convivir con la potencia física. Thompson no solo definió la era disco, sino que también demostró su versatilidad en el rock cuando tocó junto a Led Zeppelin en el concierto benéfico Live Aid de 1985.
2. John Bonham (Led Zeppelin)
No existe una lista de bateristas influyentes que no incluya a John Bonham, y la de Grohl no es la excepción. "Bonzo" fue un baterista sumamente físico, que golpeaba los parches con una fuerza inusitada pero con un tempo sobrenatural. Para Grohl, Bonham era la prueba de que tocar con fuerza no estaba reñido con la musicalidad.
3. Earl Hudson (Bad Brains)
La escena punk y hardcore de Washington D.C. marcó la adolescencia de Grohl y Bad Brains fue una de las bandas referentes de ese movimiento. Earl Hudson era el corazón rítmico de la banda, con una velocidad y energía avasallantes. Su capacidad para transitar entre el hardcore y el reggae dentro de un mismo set marcaron para siempre a Grohl, quien creció viendo al grupo en vivo y reconoció esa influencia como fundamental en su desarrollo como músico.
4. Ringo Starr (The Beatles)
Ringo Starr es, quizás, el baterista más subestimado de la historia, y Grohl siempre fue uno de sus más grandes defensores. Lejos de ser "el que menos talento tenía de los cuatro", como el mito popular insiste en repetir, Starr fue un músico de una sensibilidad rítmica extraordinaria, capaz de servir a la canción por encima de cualquier exhibición técnica.
5. Roger Taylor (Queen)
Roger Taylor aportó a la música de Queen una dimensión que muchas veces quedó opacada por el protagonismo de Freddie Mercury: un sonido de batería enorme y perfectamente adaptado a las ambiciones épicas de la banda. Grohl admiró su capacidad para pensar la batería en términos de producción y de impacto sonoro, algo que se volvería central en su propio trabajo tanto en Nirvana como en Foo Fighters.
6. Dale Crover (Melvins)
Antes de que Grohl llegara a Nirvana, fue Dale Crover quien lo precedió como baterista de la banda, lo cual dice todo sobre el nivel del músico de Melvins. Crover fue una influencia directa y cercana para Grohl, ya sea por su forma de tocar o por la escena a la que pertenecía. No es casual que ambos mantuvieran una amistad y un respeto mutuo que perduró décadas.
7. Stewart Copeland (The Police)
Si Bonham representó la fuerza, Stewart Copeland representó la inteligencia en el instrumento. El baterista de The Police fue uno de los primeros en incorporar de manera sistemática elementos del reggae y la música africana al rock, creando un estilo que era, a la vez, sofisticado y explosivo. Grohl reconoció en Copeland a un músico que pensaba la batería de una manera diferente al resto, con una inventiva sin igual.









