, Los 50 Mejores Discos de los ’90

40. Red Hot Chili Peppers – Blood Sugar Sex Magik

1991 – Warner Bros.

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El quinto álbum de los Red Hot Chili Peppers empieza a combinar el funk furioso de los discos anteriores con una propuesta más alternativa. Este disco se convierte en un puñado de hits eternos de la banda: “Give It Away“, “Breaking the Girl“, “Under the Bridge“, “Power of Equality“, entre otros. El disco fue grabado en una mansión (se encuentra el documental que registra varios momentos interesantes de la grabación y creación) y producido por Rick Rubin. Esto se refleja en el ambiente íntimo que rodea al disco y lo experimental que es, tanto desde su extensión como desde aspectos musicales. Julieta Aiello

39. Blur – Leisure

1991 – Food

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El primero. El relegado. El disco del cual Damon Albarn no está orgulloso de haber grabado. Pero, a su vez, la obra que contiene canciones del tamaño de “She’s So High“, “There’s No Other Way”, “Sing” (utilizado para la banda sonora de la película Trainspotting [1996])y “Bang”. Leisure es, sin dudas, la mejor carta de presentación del brit-pop. Fue editado en 1991 y diseñado especialmente para ser el precursor del nuevo sonido del Reino Unido. Es casi como una trompada a la hegemonía estadounidense y un grito de guerra que exige volver a la canción británica. La palabra “leisure” significa ocio y esconde en su acepción todo el universo adolescente de unos jóvenes Blur, que por aquel entonces soñaban con ser lo más grande de Inglaterra y, una vez consumado el hecho, salir a conquistar el mundo. Martín Sanzano

38. Juana la Loca – Vida modelo

1997 – Sony Music

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Luego del simple Autoejecución (1991) y los discos Electronauta (1993) y Revolución (1995), Juana La Loca estaba en un momento crucial de su carrera. Con el apoyo de Daniel Melero, habiendo sido soporte de Soda Stereo en el Estadio Obras y de Depeche Mode en Vélez, la banda ya contaba con seguidores que traspasaban las fronteras argentinas. Fue en 1997 que presentaron lo que se convertiría en su disco despegue: La Vida Modelo, grabado en California. El primer sencillo, “La Vida Modelo”, sonó en todos los canales de música del momento, hasta convertirse en un clásico del nuevo rock argentino. También se destacan los temas “Angelical”, “Nunca Aprenderé”, “Cuando estoy Vacío” y “Me Hiciste Mal”. Santiago Scauso

37. Neutral Milk Hotel – In the Aeroplane Over the Sea

1998 – Merge / Domino

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Para el segundo y último disco de Neutral Milk Hotel, Jeff Mangum se mudó de Atlanta a Colorado y se instaló en el estudio del productor Robert Schneider y juntos le terminaron de dar forma a In the Aeroplane Over the Sea. Editado el 10 de febrero de 1998 por Merge Records, el disco se convirtió en una pieza clave del sonido lo-fi con canciones cuyas melodías demuestran que hay nuevas formas de hacer pop. Canciones claves que no se pueden dejar pasar: “Communist Daughter” y “Holland, 1945“. Daniela Álvarez

36. Oasis – (What’s the Story) Morning Glory?

1995 – Creation

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Oasis es una de esas bandas que, al menos en el público argentino, despierta sensaciones encontradas. “Caretas”, “chetos”, y varios epítetos más, han sido algunos de los rótulos que se les endilgaron a los jóvenes ingleses. ¡Nada más alejado de la realidad! Si observamos la vida que llevaron los hermanos Gallagher, el barrio en el que nacieron y la relación tortuosa que forjaron con diferentes figuras de la autoridad, notaremos que su música aparece como un escape de ése espeso clima social. Liam robaba cosas y las cambiaba por marihuana, y Noel era un albañil que no siempre encontraba trabajo. Liam armó una banda que era un desastre e invitó a tocar a Noel, quien le dijo que se sumaría sólo con la condición de que le dejaran componer todo a él. Noel asegura que sus canciones hablan de vivir mejor y de huir de esos mundos donde (para él) sólo hay violencia y dolor. Las canciones de Oasis expresan la inocencia de adolescentes que soñaron con vivir mejor, con “zafar”. No hay sofisticación en su trabajo; tampoco hay intenciones de experimentar o ahondar en complejidades. Son sólo ellos, sus guitarras y las ansias de huir; y esa huida o rebelión no se presenta con enojo o bronca, sino que, fiel al ideario beatlesco (y sin mirar atrás con rencor), se hace ver a través de clásicos tópicos como el amor y el erotismo, entendido este último no solamente en un sentido sexual, sino como un clima en donde la pulsión vital opaca todo intento de erigir a la muerte como materia prima del artista. Pueden no gustar las canciones de Oasis, pero es imposible negar que las mismas salieran desde lo más sensible de las experiencias de esos ruidosos hermanos. (What’s the Story) Morning Glory? es un disco que expresa, con grandes canciones, todas aquéllas ansias de transformación. Adrián Rocha

35. Radiohead – Pablo Honey

1993 – Parlophone / Capitol

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Hay algo con las óperas primas. Captan esencias, exponen errores de principiante y generan expectativa a futuro. En Pablo Honey, Radiohead presenta un abanico de sonidos y estilos que, al escucharlos el día de hoy, son links directos al futuro de la banda. En la melancolía de “Creep” -el mega éxito indiscutible de los primeros años del grupo inglés- la rabia adolescente de “How Do You?” y la búsqueda de diferentes climas emocionales que hay en canciones como “Vegetable” o “Blow Out”, confluyen aquellos géneros y sonidos con los que Radiohead experimentaría a lo largo de su carrera. Pablo Honey fue editado en 1993, el mismo año que Nirvana, al otro lado del Atlántico, lanzó su celebrado In Utero. Los contextos son diferentes, claro, pero las conexiones son ineludibles. Martín Sanzano

34. Tom Waits – Bone Machine

1992 – Island

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Hay –por lo menos- dos Tom Waits durante su carrera: El Tom Waits de cabaret, el del piano bar. El que empinaba la botella para olvidar algún amor pasajero y el segundo. Mucho más siniestro y experimental. Un monstruo de dos cabezas que salido del Mississippi se arrastra por las calles corroyendo todo a su paso. El Waits de la orquesta cada vez más atípica, de los ritmos cadenciosos con reminiscencias del soul y el blues primigenio siempre presente. El hijo no reconocido de Howlin’ Wolf con el mismísimo Belcebú. Cuando Tom Waits comenzó la grabación del Bone Machine ya no era ningún niño. Tenía una colección importante de discos en su espalda. Pero desde el Rain Dogs (1985), el jazz de bar de sus primeros años había comenzado a darle paso a una escalada de experimentación sonora que tendría su pináculo en éste disco. El noise no solo como la acumulación de acoples, el noise como la experimentación con los sonidos acústicos y con su propia voz. La voz desgarrada de un vagabundo que ha viajado mucho y visto demasiadas cosas del mundo como para que algo lo sorprenda. De hecho, ha llegado tan lejos, que las luces nocturnas ni siquiera lo espabilan. Uno podría creer que todo esto haría del disco algo impenetrable, críptico, demasiado denso para ser escuchado. Sin embargo su capacidad para escribir grandes canciones estaba intacta. Más allá de los arreglos estrambóticos y errantes, la emoción está ahí, a flor de piel. Basta con darle unos segundos para que te atrape y notar que lo que antes sonaba errante ahora tiene todo el sentido del mundo y la armonía previa ya no tiene sentido alguno. Ernesto Pasarisa

33. Oasis – Definitely Maybe

1994 – Creation

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Dejando de lado la personalidad particular que tienen los conflictivos hermanos de la banda, el primer lanzamiento de este grupo oriundo de Manchester es algo que todos deberían escuchar alguna vez. Definitely Maybe alcanzó el puesto número 1 de los charts británicos en septiembre del ’94 y rápidamente llegó a ser uno de los álbumes más influyentes dentro del movimiento britpop y uno de los más vendidos en la historia de la música inglesa. Con todos los temas compuestos y escritos por Noel Gallagher, y hits como “Rock ‘n’ Roll Star“, “Live Forever” y “Supersonic“, este disco se convirtió en un clásico de una década marcada fundamentalmente por el grunge y las boy bands. Florencia Garrido

32. Peligrosos Gorriones – Antiflash

1997 – Sony Music

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La banda platense conformada por Francisco Bochatón (bajo y voz), Guillermo Coda (guitarra), Martín “Cuervo” Karakachoff (teclados y sintetizadores) y Rodrigo Velázquez (batería y percusión) vivieron unos agitados ’90: se formaron en ’91 y quedaron enmarcados como parte de la ola del nuevo rock argentino junto a bandas como Babasónicos, Juana La Loca, Los Brujos, Martes Menta y demás compañeros de escena con los que compartirían cartel del festival homónimo al movimiento. Antiflash, publicado seis años después del nacimiento del grupo, anunciaba el final de Peligrosos Gorriones. Problemas entre los integrantes y una gran presión por ser la revelación argentina pusieron fin a la banda tal como se la conocía y si bien volvieron a tocar esporádicamente (2009, 2010 y 2014), nunca más entraron al estudio de grabación. Bochatón y los suyos publicaron tres discos, pero su despedida fue a lo grande. Canciones como “Macanas“, “Desde que te fuiste“, “Proyector de cine“, “Me extingo” dan cuenta de que algo nuevo y cargado de originalidad se estaba gestando en el país. Rodrigo Piedra

31. Elliott Smith – XO

1998 – Dreamworks

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Luego de tres brillantes discos centrados en la intimidad de la guitara acústica, Elliott Smith accede a grabar para un sello grande, arriesgándose a cambiar y expandir su sonido. Con nuevos recursos puestos a su alcance, Elliott suma a su guitarra: pianos, percusión, guitarras eléctricas, vientos y cuerdas, conjugándolos en un sonido limpio y pulido. Pero no abandona su talento para crear geniales melodías, letras precisas y melancólicas canciones. Ofreciendo un repertorio sumamente variado, con XO, Smith alcanza nuevos niveles de riqueza y complejidad en sus composiciones, sin desprenderse de la belleza y tristeza que recorren toda su obra. Mariano Rosales