Ozzy Osbourne es consciente de la importancia del legado de Black Sabbath. Sabe que tanto él como sus compañeros de formación son leyendas vivientes del heavy metal. Es por ello que a menudo se refiere al legado de tal banda conformada en 1968.

En una entrevista reciente con Kerrang!, el artista de 70 años confesó que siente mucho el hecho de que Bill Ward, baterista y miembro fundador, no participara de la gira de despedida que la agrupación brindó en 2011 en la que sí estuvieron el guitarrista Tony Iommi y el bajista Geezer Butler:

«No me gustó el hecho de que Bill Ward no estuviera allí, para comenzar. La gente me lo reclamó, pero no fue mi culpa, honestamente. No tuvimos el maldito tiempo para andar por ahí, tuvimos que irnos, pero lamento que no haya funcionado con Bill.»

Después elogió el trabajo de Tommy Clufetos en la batería durante esos recitales. No obstante, reconoce que para él era crucial que estuviesen todos los integrantes originales sobre el escenario para cerrar la historia del icónico proyecto:

«Los cuatro empezamos esto, y deberíamos haber sido los cuatro terminando. Esos conciertos finales en Birmingham fueron agridulces porque pensás en lo lejos que llegamos y lo mucho que logramos, y hubiera sido bueno compartir eso juntos. Quizá algún día haya un último concierto, no lo sé.»

El músico dejó así la puerta abierta para otro reencuentro junto a sus colegas. Esperemos que Ward lea con buenos ojos esas declaraciones y se anime a otra reunión de la banda  para embarcarse en un tour de despedida definitivo.