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27/12/2020

Pink Floyd: Este era el músico favorito de Syd Barrett

“Era un guitarrista perfecto”, dijo el músico británico.

Syd Barrett

En muchos sentidos, Syd Barrett fue el padre de Pink Floyd. Su genialidad empezó a desdibujarse de manera muy rápida debido a su abuso de las drogas, pues aquello potenció de manera monstruosa sus desequilibrios mentales. Su última actuación con la banda fue el 20 de enero de 1968; para entonces David Gilmour ya se había unido a la formación como guitarrista suplente para cubrir a Barrett cuando su condición médica no le permitía tocar.

Tras ese concierto, el grupo decidió decirle adiós a Syd y de ahí en adelante sus adicciones avanzaron y su condición médica se fue complicando: padecía de desorden bipolar, esquizofrenia y un espectro de autismo. En una de las últimas entrevistas que concedió a la revista Rolling Stone en 1971, el nacido en Cambridge habló con sinceridad sobre sus influencias artísticas y fue allí que expresó su gran amor por Jimi Hendrix, quien acababa de fallecer hacía unos meses.

El ex Pink Floyd solo tuvo palabras elogiosas para su colega, tanto a nivel personal como creativo. Según recoge Far Out, el artista comentó: "Hice una gira con él. Lindsay (una antigua novia) y yo solíamos sentarnos en la parte trasera del autobús, con él en frente; él nos filmaba. Pero nunca hablamos realmente. Fue así. Muy amable. Era mejor de lo que la gente pensaba. Pero muy consciente de su conciencia. Se encerraba en el camerino con un televisor y no dejaba entrar a nadie más".

Jimi Hendrix

Más adelante, el británico se deshizo en halagos sobre las capacidades musicales del icono estadounidense:

"Hendrix era un guitarrista perfecto y eso es todo lo que quería ser cuando era niño. Tocaba la guitarra correctamente y se movía en el escenario. Pero demasiada gente se interpuso en el camino. El ritmo de las cosas siempre ha sido demasiado lento para mí. Quiero decir, soy un velocista rápido. El problema fue que, después de tocar en el grupo durante unos meses, no pude alcanzar ese punto".

El cariño y la admiración eran mutuos: Jimi solía celebrar la genialidad de Syd y de Pink Floyd al definirlos como "los científicos locos de su época".