Lorenzo Palacios Quispe, más conocido como su alias Chacalón, fue un músico peruano que vivió entre 1950 y 1994, pero también es un mito que trasciende límites temporales. Quizás comparable a fenómenos como el de Gilda o Rodrigo, su santuario se convierte en una fiesta cada aniversario de su nacimiento. Sus devotos van a rezarle y pedir por milagros, entre canciones, cerveza y baile. Para muchos peruanos es el ángel del pueblo, el mesías de los pobres.

Como toda figura de esta índole, Lorenzo Palacios tiene orígenes muy humildes. Nació en la Lima de 1950 en el seno de una familia de músicos. De adolescente cantó en la banda de huayno Los Indios Quechuas para luego inclinarse por la chicha, o cumbia andina, que toma elementos del huayno pero los fusiona con rock y cumbia.

En la chicha se usan instrumentos como la guitarra, bajo, batería, teclado, sin dejar de lado instrumentos tropicales. La combinación de elementos cosmopolitas con los rurales resultó en muchísimos seguidores. La banda de Chacalón se llamaba La Nueva Crema, en homenaje a la banda británica Cream. Hay pedales wah wah, riffs rockeros y letras de una nueva vida con esperanza y amor, pero también con alcohol y traición.

El sello Horóscopo Discos se encargó de reeditar el disco que Chacalón y la Nueva Crema publicó en 1981, en marco de un rescate y revalorización del catálogo de la música andina peruana. Es una sorpresa para estas latitudes, y está disponible en todas las plataformas de streaming:

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