Pez

El pasado sábado tuvimos la oportunidad de asistir al FestiPez en su primera edición en la Ciudad de Córdoba. Para los que no se encuentran familiarizados con el evento, el FestiPez es un festival independiente de bandas emergentes, ideado principalmente por Ariel Minimal (PEZ, Los Fabulosos Cadillacs, Martes Menta, Flopa Manza Minimal) en donde participan bandas con las que comparten no sólo escenarios sino también amistades.

En su primera edición en la Ciudad de Córdoba el FestiPez tuvo nombres en su line-up de la talla de PEZ, Humo del Cairo, Fútbol y la banda local Lautremont. La locación fue el ya conocido Refugio Guernica (ex Captain Blue) ubicado en la zona del abasto cordobés.

Cerca de la medianoche del sábado los primeros cuerpos empiezan a mostrar su entrada en la puerta y a ubicarse para ver la primera banda dar inicio al FestiPez con sus primeros acordes. La elegida es Lautremont, banda difícil de categorizar en un género absoluto debido a su ambigüedad sonora en donde confluyen el rock con tintes por momentos de trip-hop y lo-fi.

Lautremont es un dúo de guitarra y batería, pero no se funden en la monotonía de los dos instrumentos, sino que ofrecen un interminable universo de melodías a través de efectos y programadores utilizados por su guitarrista. En su set de aproximadamente media hora demostraron con un repaso por su discografía porqué fueron elegidos por los PEZ para abrir el festival.

Finalizado el set de Lautremont, era el turno de Fútbol, la banda santafesina de rock experimental compuesta por una guitarra, una batería y un violín; sí leyeron bien, un violín. Pero no se dejen engañar por la imagen, Fútbol en vivo rompe con todos los prejuicios que pueden generarse al ver sus instrumentos.

Fútbol apuesta a la vanguardia a través de canciones de corta duración con la crudeza de una guitarra distorsionada, un violín a alto volumen y una voz que relata historias entre melodías disonantes.

La gente acompaño a la banda con coros en canciones como “Madre”, “No llores niño” y hasta por momentos se vieron olas de frenesí traducidos en los primeros pogos de la noche. Aplaudidos por la audiencia, los Fútbol se retiraron luego de 40 minutos de rock y dejaron lugar a la próxima banda de la noche.

Los siguientes en el line-up eran los Humo del Cairo: el trío de psicodelia pesada formado en Ramos Mejía, Buenos Aires.

Una ola de acoples llamaron la atención de los dispersos a acercarse a presenciar lo que iba a ser un set demoledor y memorable para los Humo del Cairo. Arrancaron con el inconfundible “Indios” que da el cierre a su reciente Vol II, una pared de graves a cargo del dúo Diaz, Bianchi (guitarra y bajo) acompañados por las baterías de Castrogiovanni.

Continuaron con “Panorama” de su homónimo editado en 2007, a medida que el set avanzaba la multitud se volvía una especie de brea que se contorneaba hipnotizados, al ritmo de los machaques y densos riffs que disparaba la guitarra de Juan Manuel Diaz.

Llegó el turno del consagrado hit del Vol II, “El Alba” en su 2 partes, que dejó al público repitiendo el estribillo “tengo el paisaje, tengo la hierba hoy”. Para cerrar el explosivo show eligieron el tema con el que abren su primer disco, “A tiempo”, con una de las mejores versiones en mucho tiempo del mismo, a tal punto que tuvo como consecuencia el fervor de la audiencia con sed de más frecuencias bajas.

Terminado el set de Humo del Cairo y con un Refugio Guernica con su capacidad agotada y expectante, era el turno de PEZ. El trío liderado por Ariel Minimal comenzó sin perder tiempo con su sencillo más reciente “Os Garcas”, luego de varios temas de su flamante disco nuevo llamado Nueva era, viejas mañas decidieron hacer una pausa y agradecer en palabras de Minimal: “por pagar una entrada y venir”.

Luego de unas palabras y unos cambios de guitarra de por medio continuaron repasando canciones de su discografía, entre los más aplaudidos estuvieron “Desde el viento en la montaña hasta la espuma del mar” y “Último Acto” dejando al descubierto los 20 años de trayectoria con más de 15 discos editados.

Con más de una hora de puro rock, Minimal anunció los últimos temas seguido de un “no se quejen que desde acá se ven que les chorrea rock de las orejas” y dio paso a lo que sería la última canción de la noche: “Los verdaderos sonidos de la libertad” y sus casi 10 minutos de solos de su guitarrista que se fundieron con el acompañamiento de Fósforo en el bajo y el ilustre baterista Franco Salvador. Y así, dieron cierre a una noche de rock puro en todas sus variantes.