David Gilmour y Roger Waters ya no están de acuerdo en casi nada, pero existe un pasado en el que estuvieron tan unidos y conectados como para crear algunas de las canciones más bellas de la historia del rock. A pesar de que los músicos no mantienen relación desde hace muchos años y su vínculo terminó de mala manera, aún coinciden en cuál es la mejor canción de Pink Floyd. Por separado, ambos compositores citaron "Echoes", la pieza de más de 20 minutos de duración perteneciente al disco Meddle.
El guitarrista expresó en una entrevista: “Bueno, creo que ‘Echoes’ es la obra maestra del álbum, aquella en la que todos descubrimos la esencia de Pink Floyd. [...] Meddle es realmente el álbum donde los cuatro nos encontrábamos, tal como queríamos que fuera Pink Floyd, mucho más que en Ummagumma o Atom Heart Mother”, reflexionó. Además, habló del placer de interpretar este tema en vivo: “Fue divertidísimo tocar ‘Echoes’, sobre todo en mi última gira en solitario
En lo que respecta a Waters, habló de cómo llegó la idea de este tema a su mente: “Solo recibí un mensaje. ‘Dos desconocidos que pasan por la calle, por casualidad, sus miradas se cruzan, y yo soy tú, y lo que veo soy yo’. Ese es mi mensaje, y estaba en Meddle. Mi mensaje no ha cambiado”.
Cómo se creó "Echoes"
La génesis de "Echoes" se remonta a los shows en vivo de Pink Floyd, donde comenzaron a tocar una pieza llamada "Return of the Sun of Nothing" en el Crystal Palace Garden Party, en Londres. Según el libro Seekers Guide To The Rhythm Of Yesteryear de Shiloh Noone, la banda la presentó como una broma sobre cómics y secuelas de películas tipo Godzilla.
Sin embargo, esta pieza de improvisación se desarrolló y evolucionó durante seis meses hasta convertirse en lo que se conoce hoy. El resultado final de esta creación fue una mezcla de sonidos experimentales, una clara referencia al minimalismo del compositor Terry Riley, una de las grandes influencias de la banda en ese momento.
Durante las sesiones de grabación de Meddle, Pink Floyd grabó 24 piezas de música sin tener claro hacia dónde las llevaría, bajo el título provisional de "Nothing, Parts 1-24". Fue a partir de estas piezas fragmentarias que se fue forjando "Echoes".









