Brian May tiene varios momentos para elegir como el punto más alto de su carrera con Queen. Podría ser el video de "Bohemian Rhapsody", que ayudó a instalar el formato en MTV, o "We Will Rock You", el tema que escribió y que se convirtió en un clásico de las tribunas del fútbol inglés. Sin embargo, la mayoría probablemente elegiría el show de 21 minutos que dio Queen en el Live Aid de 1985, considerado por muchos la mejor actuación en vivo de la historia.
Para May, en cambio, el punto más alto llegó años después, ya sin Freddie Mercury, durante el Jubileo de Oro de la reina Isabel II, en 2002. Para esa ocasión, los organizadores le habían propuesto interpretar el himno británico "God Save the Queen" mientras caminaba por las salas del Palacio de Buckingham. Sin embargo, el guitarrista rechazó la idea y, en su lugar, propuso tocar desde el techo del palacio, con una orquesta ubicada debajo.
George Martin, el legendario productor de The Beatles y responsable de la organización musical del evento, aceptó la propuesta. Así, May terminó parado sobre una de las almenas superiores, sin arnés de seguridad, frente a 200 millones de espectadores en todo el mundo. "Nada pudo superar eso, realmente, en términos de manejo del miedo", recordó May en diálogo con The Guardian en 2023. "Es difícil funcionar, tienes tanto miedo... y era la apertura de todo el Jubileo, así que todo dependía de eso. Si algo salía mal, iba a ser para siempre el tipo que arruinó todo".
La actuación no estuvo exenta de contratiempos: el monitor que usaba para seguir la dirección de Michael Kamen era pequeño y difícil de ver, y sus amplificadores corrían el riesgo de tapar el sonido de la orquesta. Aun así, todo salió bien, con Roger Taylor acompañando en timbales desde abajo. Veinte años después, May volvió a subirse a un escenario real durante el Jubileo de Platino, esta vez con Adam Lambert en la voz y los Royal Marines en la batería. Pero nada igualó la satisfacción de aquel show de 2002. "Fue todo real, todo en vivo, y nunca me lo voy a olvidar. La adrenalina fue increíble", concluyó May.









