Categorías: Entrevistas
| Publicado
11/02/2014

Juan Wauters: juglar uruguayo de la gran manzana

Fotos por Carmelle Safdie

Dentro de la línea de la psicodelia y el garage, Juan Wauters fue durante varios años la cara al frente de un grupo de espeso y distorsionado rock llamado The Beets, sonando entre The Black Angels y The Growlers, Juan abandonó no solo al grupo sino a toda una trayectoria en la industria musical; ahora únicamente con una guitarra acústica reaparece como un trovador callejero que mastica el español, el inglés y el folk urbano.

¿Quién es Juan Wauters?

La verdad es que Juan Wauters soy yo y yo soy una persona que nació en Montevideo, Uruguay y de adolescente me mudé a Queens, en la ciudad de Nueva York, ciudad que hoy adoro, con mis padres y mis hermanos. Aquí, en mi barrio, Jackson Heights, me desarrollé como músico.

Hago música que se basa en canciones, estas canciones hablan de cosas cotidianas que vivo yo, mis amigos, mi familia, mi ciudad y la gente de mi ciudad.

¿Cuánto tiempo te llevó grabar tu LP?

El tiempo que llevó grabarlo no fue mucho pero fueron diferentes sesiones que se extendieron en un período de tiempo de un poco más de un año. El disco fue grabado durante un tiempo en el cual Los Beets estaban en pausa y yo estaba explorando diferentes cosas, dentro y fuera de la música. Así que, yo iba al estudio cuando juntaba plata y tenía un momento y así de a poco se fue dando una selección de temas que derivó en la realización de este disco.

¿Qué pasó con The Beets? ¿Es este álbum un escape o una pausa?

Lo que pasó con Los Beets fue lo siguiente, a finales del 2011 todo estaba bastante inestable entre nosotros y el grupo no funcionaba, al punto que yo decidí separarme por un tiempo para poder estudiar la situación desde afuera y ver qué era lo más conveniente hacer. Durante el 2012, Los Beets habrán tocado unas 10 veces (en años anteriores veníamos tocando por lo menos 200 veces al año) y yo, por mi lado, hice N.A.P. A principios del 2013, me contacté con la banda con el propósito de arrancar de una manera más organizada y saludable y grabar un disco que todavía el grupo le debía al sello Hardly Art, con cual estábamos bajo contrato en ese momento.

El 2013 lo arrancamos con todo. Estábamos tocando seguido, el público concurría y las canciones para el futuro disco estaban ya tomando forma. A la misma vez, yo estaba trabajando bajo mi nombre, tratando de promocionar el disco recién grabado.

En agosto tuvimos un problema muy grave con José García (bajista y co-fundador de Los Beets) que derivó en terminación de la amistad y el compromiso que teníamos con él. Al mismo tiempo yo firmaba el contrato discográfico con Captured Tracks. Estas situaciones dieron a que Los Beets entraran en una nueva pausa. Los integrantes del grupo seguirán tocando conmigo pero está vez de manera más libre, ya el formato de este nuevo proyecto es más variable.

¿Cuántas guitarras se necesitan para grabar un North American Poetry?

Una. Lo que hice en el disco es doblar las guitarras, tocando lo mismo, y las voces, cantando lo mismo, todo esto en búsqueda de un sonido más grande y fuerte.

¿Cómo es una presentación de Juan Wauters en vivo? ¿Te presentas solo o acompañado?

Por ahora lo constante que tienen las presentaciones son: yo, cantando y tocando la guitarra, y la ambientación del escenario hecha por Matthew Volz. Después se suman diferentes personas dependiendo del show. Hemos tocado mucho con Carmelle Safdie, quien ha sido parte muy importante del proyecto, y también Tall Juan (bajista de Los Beets en los últimos meses), Chie Mori (baterista de Los Beets) y Amanda Rodi (flautista, de familia mexicana, amiga nuestra). La formación varía y espero poder seguir variándola para mantener al proyecto fresco y excitante.

Carmelle Safdie figura como la única persona además de ti que aporta o colabora en N.A.P. ¿Por qué?

Carmelle era la cantante de un grupo neoyorquino llamado Beachniks que tienen un disco que se llama InColor que está buenísimo. A mí me apasionó su manera de cantar desde la primera vez que la vi. Su voz tiene tono y personalidad que tiene una sinceridad y una potencia que hasta hoy nunca he podido ver en otro cantante.

Cuando estaba grabando N.A.P., me encontré con ciertas canciones que no me quedaban bien a mí para cantar y la invité a grabar. Me encantó de la manera en la cual las canciones quedaron y desde ahí seguimos contribuyendo. Espero seguir cantando con ella, ya que creo que mi voz y la suya se complementan muy bien aparte de su cualidades como cantante independiente.

¿Cuánto tiempo tiene que no visitas Uruguay? ¿Has escuchado algo de música o de la escena de allá?

Estuve en Uruguay en diciembre con mi amigo y colaborador, también co-fundador de Los Beets, Matthew Volz.

Estando ahí fui a un ensayo y a una sesión de grabación de una banda de amigos míos, Hablan por la Espalda, pasé unos ratos largos con Dinamita Pereda y Nicolás Barcia, también músicos amigos, el segundo siendo uno de mis ídolos más grandes, y me perdí el concierto de Fede Graña y los Prolijos, banda en la cual mi muy buen amigo, Gonzalo Redín, toca la batería, pero me traje el CD de ellos a NY, lo escuché y me pareció muy bien logrado y entretenido.

¿Cuáles fueron los últimos 3 CDs que compraste y por qué?

En Uruguay me compré un CD de Alfredo Zitarrosa, uno de Mariana Ingold y uno de Astor Piazolla con Osvaldo Berlingieri. Justo fueron tres CDs. Me compré estos CDs porque acá yo no tengo acceso a ellos y estos tres (excluyendo a Berlingieri porque no lo conocía) son artistas a los cuales yo respeto mucho. El de Zitarrosa, Yo Se Quien Soy, es el que he escuchado más. Me encantan sus letras, su manera de cantar y de la manera en la que suenan sus guitarras.

Escucha su sencillo “Water”:

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