Con la reciente presentación de Una banda de chicas, el documental de Marilina Giménez, las Kumbia Queers han dado otro paso en el camino que las ha convertido en músicas emblemáticas del feminismo y las disidencias argentinas. No es extraño entonces que el cierre de la década encuentre al grupo con muchas de sus causas políticas en un momento clave. En una actitud cada vez más frecuente entre grupos y solistas, las KQ participarán de Épica, un encuentro sobre activismo que las reunirá con figuras como Estela de Carlotto, Dora Barrancos y Eduardo Rinesi. Después del estreno y antes de la cita que tendrá lugar en el Centro Cultural de la Cooperación el martes 19 de noviembre, hablamos con Pilar Zombie, guitarrista del grupo, sobre el cruce entre la política y la música.

En medio de una transición política muy importante para Argentina, ¿cómo ven el futuro desde su rol como músicas y activistas?
Padecimos estos cuatro años de gobierno porque fue cuando menos pudimos levantar nuestras banderas. Hubo bastante represión y se pasaron por encima bastantes logros y derechos. Por eso veo al futuro como algo bastante más luminoso después de cuatro años muy difíciles de atravesar. Pensábamos que habíamos conquistados varias cosas y vimos que al menos no del todo. Que los derechos y la garantías conquistadas hay que cuidarlas. Estos cuatro años fue tratar de salir a la calle para que no nos pasen por encima y entiendo que el futuro puede ser más aliviado y por lo tanto hay que sostener un compromiso con todo lo conquistado, porque es algo que vimos que puede no ser para siempre.

¿Cuál les parece que puede ser su aporte desde su lugar y en este nuevo marco?
Hay que conquistar permanentemente todos los espacios. Porque van pasando cosas nuevas, diferentes, se van sumando voces, porque el rock, la música, el folklore, el tango, son espacios que tienen que renovarse permanentemente como pasa en el día a día. Somos muchxs lxs que necesitamos visibilización y conquistar nuevos lugares. Mujeres, trans, personas sin recursos, hasta los animales. Permanentemente hay un cambio de voces que necesitan ser escuchadas. Durante muchos siglos hubo quienes pensaron que solo ellos tenían derecho a todo. Y ahora este momento es importante porque después de siglos la ruptura se está dando por muchos lugares. Por eso decimos que hay que conquistar todo.

¿Qué te inspira en tu trabajo como músicas y tu tarea como activista?
Me parece que inspira todo. A veces te puede agarrar la inspiración deprimida o fiestera o con un instrumento, con otro, depende lo que pase, lo que escuches o incluso el ambiente. Cualquier cosa te puede inspirar sin que sea necesariamente una situación especial política o histórica. Todo es inspiración y a veces te aparecen cosas cuando no te las imaginabas.
Por eso para mí es muy emocionante compartir un espacio como Épica con referentes con Abuelas de Plaza de Mayo. Abuelas y Madres son personas que admiro mucho y me parecen referentes muy importantes en lo que significa no abandonar nunca una lucha. Me impresiona cómo siendo madres, y muchas veces sin participación política previa o sin estar alineadas con sus hijxs, han tomado una lucha con contenidos políticos e ideológicos tan fuertes. Para mí, son ejemplos de muchas cosas: son personas que hoy tienen más de 80 años y para mí que en el 83 tenía 9 años, poder haber vivido y compartido con ellas las marchas y ver su participación en las causas, para mí eso es increíble. He ido a apoyarlas a ellas en muchos lugares, así que nos inviten a participar con ellas es algo muy fuerte que no me hubiera imaginado. Me encanta.

Kumbia Queers formará parte del encuentro Épica este martes 19 de noviembre a las 18 h en el Centro Cultural de la Cooperación (Av. Corrientes 1543, CABA), entrada gratuita.

Foto principal: Rocio Inmensidades.