Fotografía: Jason McDonald
Fotografía: Jason McDonald

Tengo el mismo nombre que la prima de Albert Hammond, Jr., me enteré el día en que charlé con él sobre su nuevo y enormemente satisfactorio último disco Momentary Masters. Si bien la segunda parte de esa oración es indudablemente más interesante que la primera, no podía dejar de omitir aquel pequeño y sumamente significativo detalle que se agregó a mi vida. Albert Hammond Jr. es para mí, como para muchos, una suerte de amigo del corazón desde que en mi temprana adolescencia pude asombrarme con la única y singular propuesta de su banda de cabecera: The Strokes.

Semejante vínculo afectivo, sumamente virtual e intangible, se profundizó una vez que pude adentrarme en los discos que sólo llevaban su autoría. A casi diez años del aniversario de Yours to Keep, tuve la oportunidad de entablar una conversación con un nuevo Albert Hammond, un hombre maduro, casado, y sumamente confidente de la nueva creación que ha aportado a esta segunda mitad del 2015. Momentary Masters es probablemente el disco más importante de la carrera de AHJ desde aquel íntimo e inolvidable debut, y es la excusa que me llevó a cumplir el sueño de charlar de música con un Stroke.

Luego de la infaltable (y sumamente carente de profesionalidad) introducción en la cual explico mi excitación por el momento y agradezco al guitarrista por su trabajo y trayectoria, comienzo a hablar en negritas:

Estuve escuchando tu último disco, y con cada nueva reproducción me gusta cada vez más. Así que quería preguntarte ¿a qué apuntaste con Momentary Masters?
Aunque no lo creas, apunté exactamente a eso. Mi idea era hacer un disco entretenido, y que mientras más te adentres en él empieces a encontrar diferentes capas, diferentes matices, para que cada uno encuentre diferentes partes para sí mismo. Esa mixtura es difícil de lograr porque a veces cuando lo hacés, o te perdés en uno o te perdés en el otro. O sea, o es muy pesado o es demasiado entretenido, no hay un equilibrio. Siento que esta vez, la banda con la que trabajé me ayudó a crear esa dinámica, y que Gus (Oberg, productor) me empujara como nunca antes me empujó ayudó muchísimo. Es difícil para mí disentir con lo que acabas de decir porque siento lo mismo. Yo todavía lo pongo y encuentro cosas nuevas que me gustan. Me entusiasma mucho que la gente demuestre tanta exaltación con el disco.

Me encanta ese tipo de discos, los que te desafían a una nueva escucha cada vez que los reproducís…
Sí, lo sé. Siento que el tiempo fue justo. Siento que es como un florecer tardío. Es el momento en el que todo lo que estuve intentando hacer por mucho tiempo finalmente está llegando a su lugar.

Justo quería preguntarte sobre ese paso del tiempo. No sé si te diste cuenta, pero Yours to Keep llega a su décimo aniversario el año que viene. Me interesa saber cómo te sentís, nueve años después, grabando o presentándote como solista.
Me siento completamente nuevo. Creo que mi debut y todo lo que vino después fue un ejercicio para llegar a un lugar donde te sentís lo suficientemente fuerte como para decir: “Hey! Estoy aquí! Escúchenme!”.
Disfruto tocar canciones del primer disco, también disfruto tratar de encontrar nuevos arreglos para las canciones del segundo. Me gustan muchas de sus canciones, pero siento que las hice en un lugar en el que no estaba muy enfocado y eso a veces se nota en las canciones. ¡Son buenas! Pero desafortunadamente no lo suficiente. Pero entiendo que un disco es eso, captura un momento del tiempo, no hay nada que puedas hacer sobre eso. Aunque también es eso lo que los hace especiales.
Con Yours to Keep sólo estaba intentando salir de mi departamento. Sólo quería terminar sus canciones, sentía que si nunca dejaba de hacer demos caseros nunca iba a escribir una canción mejor que “In Transit”. Ese fue el punto de partida…

Es que es un GRAN tema… realmente, es una gran canción.
Esa fue la primera vez en la que dije “Oh Shit! tengo que grabar esto y dejarlo afuera”. En ese momento no pensaba nada sobre tocar shows sólo míos, o sacar un disco solista, pero sentía algo fuerte con la canción. Es lo que pasa todo el tiempo, sentís esas sensaciones y todo empieza a tomar un mejor lugar.

Creo que transitaste un largo camino desde ser un miembro de los Strokes a realmente posicionarte como un artista por fuera de la banda. No es que tenga nada de malo estar en los Strokes, obvio, pero… ¿sentís que en este tiempo le diste a la gente la posibilidad de apreciarte más como un individuo que como parte de un colectivo? ¿Era eso lo que tenía que devenir de las producciones que estuviste sacando en estos años?
Sí, el objetivo era establecerme como artista, ver si podía. Y siento que este disco me permite hacer eso. Lo siento como un punto de partida. Por y para ese proceso de prender de nuevo el motor compositivo tuve que sortear y aprender muchas cosas, y ahora me siento con confianza, con fuerza, y listo para establecerme como artista en el mundo.

Entonces cada nuevo disco es como un viaje de descubrimiento interno para vos. Si partimos de lo que hablamos anteriormente sobre que cada disco refleja una parte de tu vida… ¿Qué está reflejando Momentary Masters?
Muchas cosas me inspiraron para hacerlo. Empecé a leer mucho sobre el espacio, llegué a un libro de Carl Sagan que explicaba que nada tiene sentido, que uno crea ese sentido. Uno puede vivir con una sombra y eso puede afectar a su ser, pero existe la posibilidad de convertirse en una persona entera al incorporar cada parte de sí mismo en todo eso. Eso tuvo un gran impacto en mí porque siento que tuve esa sombra por mucho tiempo. En fin, creo que fue una curiosidad por la vida misma. La vida te hace perder tu inocencia, pero siento que esta nueva curiosidad me está permitiendo experimentar todo como si fuera un niño otra vez. Eso me empuja a esforzarme por salir de mi zona de confort y desafiarme a otras cosas. Imaginate, es como ir a una librería y no ir a los lugares a los que siempre vas a buscar…

Claro…
Vas a una sección de la que no sabés nada e intentás buscar algo interesante. Esa es la idea. No quedarse en una rutina donde no encontras tus cosas. Creo que ese entusiasmo es lo que inspiró al disco, creo que eso es lo que podés escuchar en él. No es de lo que se trata, pero es lo que podes escuchar en él. Su verdadero significado creo que debería reservarse para la interpretación de cada oyente.

Qué gran viaje de autodescubrimiento.
Sí, y es algo que creo que no se termina. Lo importante es no olvidarse, uno siempre olvida esas cosas.

El disco en sí, lo encuentro completo, complejo y excitante. Tiene muchos matices y ante todo lo siento fresco… ¿podrías decir que eso refleja la persona que sos hoy en día?
Sí, creo que básicamente si le decís a un miembro de mi banda o a alguno de mis amigos lo que acabás de decir, van a creer que me estas describiendo a mí (risas).

Di en el clavo entonces…
Sí, cuando lo decís lo siento como un gran cumplido. Tal vez se siente así porque tiene un poquito de todo.

Exactamente, o sea, siento que realmente tiene un poco de todo. Tiene la sensibilidad de tus primeros discos con la explosividad de los últimos… ¿Creés que este es el que completa el círculo?
Sí, por eso lo siento como un disco debut, como si fuera mi primer disco. Es el comienzo de algo desde todo lo que he aprendido con el pasado. Me siento más como mí mismo. Lo digo en el sentido en el que me sentía conmigo mismo cuando tenía, no sé, doce años y trataba de no pensar en mí mismo o intentaba no juzgarme tanto y podía sólo existir, tomar las cosas como venían. Es difícil intentar sacar un disco, porque hay muchas emociones internas con las que uno debe lidiar en el proceso. Pero funcionó, algo funcionó. Cuando escucho el disco y escucho las canciones me doy cuenta de que está yendo a un lugar mejor.

Es un gran statement, proclamar este disco como tu debut, igual no creo que reste mérito a tus discos anteriores. El EP que lo precedió fue bastante interesante.
El EP fue absolutamente necesario para este proceso. Me sacó de gira, pero de una manera más callada, sin mucha atención. La gente venía a los shows sin saber que tenía nuevo material, pero venía porque se acordaba de mis shows anteriores. Entonces hubo que construir, aprender y sacrificar mucho y después encontré a la banda y me volvió la excitación de crecer con ellos, tocar shows juntos. Fue muy importante, pude construir de nuevo el sueño que siempre tuve. Sin ese EP no me sentiría del modo en el que me siento ahora. Es todo un proceso, nada de lo que querés viene enseguida, nada cambia enseguida, es algo constante.

De hecho, ¿viniste a Argentina con ese tour no?
Sí, pero fue muy al principio de todo y no pude hacer el show íntimo que quería. Muchas veces sólo podés ir a América del Sur con festivales. Si puedo llegar a ir al próximo Lollapalooza me encantaría poder organizar algún side show.

Te esperamos con los brazos abiertos, obvio. Me encantaría pensar que te sentís un poco “en casa” cada vez que visitás Argentina teniendo en cuenta que tenemos esa particular conexión sanguínea con tu mamá.
Sí, sí, y con mi prima que se llama como vos (risas). También tengo primos, tíos…

…Y disfrutas el mate y el dulce de leche…
¡Sí! Pero en realidad no soy tan fan del dulce de leche porque soy un hombre de chocolate amargo, me gusta más. Mi esposa ama el dulce de leche, yo prefiero el chocolate amargo, el dulce de leche me empalaga mucho. Pero amo el mate, profundamente. Cuando era chico mi abuela me lo preparaba con mucha azúcar, pero a medida que fui creciendo le encontré el gusto al amargo.

¿Qué otras cosas te gustan de nuestro país?
De las veces en las que pude visitar siempre me asombró lo vasto que es el territorio. Podés ir de llanuras a montañas dentro del mismo país. Sueño con poder recorrerlo entero en auto, ver todas sus diversidades…

Es un largo roadtrip…
Sí, pero mi familia no deja de hablarme de lo hermoso que es todo.

Cerrando todo quería preguntarte… ¿Qué esperas de este nuevo “debut”?
Sueño grande. Creo que todo se va a dar, pero no lo sé, no depende de mí. Hice y sigo haciendo todo lo que depende de mí, confío en el disco, voy a promoverlo y tocarlo alrededor del mundo. El resto, es ver cómo logra conectarse con la audiencia.

Parece que le pusiste todo lo que tenés adentro. ¿Dónde crees que la gente va a poder sentir eso?
Creo que la gente lo va a sentir. Creo que en el momento en el que empieza el disco te das cuenta que hay algo ahí. Quizás lleva un par de escuchadas para sentirlo de un cierto modo, pero para mí está ahí. La respuesta está ahí mismo, en el disco, sólo hay que buscarla. Seguramente se expresa mucho mejor que yo (risas).