Hacia finales de los años 70, Queen llevaba años empujando los límites de lo que una banda de rock podía hacer. Desde las capas de guitarras orquestales de A Night at the Opera hasta los himnos de News of the World, cada disco del conjunto británico era una nueva prueba de hasta dónde podían llegar. Pero incluso dentro de una banda tan acostumbrada a los excesos como ellos, hubo una canción que le generó dudas al propio Brian May antes de salir al mundo.
La pista en cuestión era "We Are the Champions", compuesta por Freddie Mercury e incluida en News of the World, el sexto álbum del cuarteto de Londres, lanzado en octubre de 1977. El disco marcó un cambio de tono respecto de las obras que lo antecedieron: más crudo, más directo, con guiños al punk que dominaba la escena en ese momento. En ese contexto, "We Are the Champions" era una apuesta arriesgada por ser una oda a la victoria en primera persona, sin ningún tipo de ironía ni camuflaje.

Ese riesgo no le pasó desapercibido a May. Al recordar las sesiones de grabación del álbum en una entrevista con Rolling Stone, el guitarrista afirmó: "Nuestra sensación inicial era que era algo muy engreído. Todos miramos a Fred y dijimos: '¿En serio?'. Pero él tenía una visión muy clara. Estaba dirigida a una audiencia que quería sentir unidad, poder y optimismo. Sabía que la gente la iba a cantar".
En aquella ocasión, Mercury demostró tener toda la razón. Su obra se convirtió en uno de los temas más reconocibles de la historia del rock, un clásico casi obligatorio en estadios y ceremonias deportivas de todo el mundo desde hace casi cinco décadas. Así, lo que May describió como "engreído" terminó siendo exactamente lo contrario: una canción que la gente adoptó como propia, como si no hablara de Queen, sino de ellos mismos.









