La década de los 2010s fueron años de transformación para el indie argentino. El género creció y se consolidó como una gran escena musical en todo el país, rompió los límites de la urbe porteña con la fuerza de la autogestión platense, el pop rosarino, la canción cordobesa, la ambición mendocina y más. Mirando atrás hacia los últimos diez años, nos encontramos con muchos indies argentinos, una diversidad de expresiones que desafían una definición singular.

En los últimos años el streaming se declaró rey y el formato del disco parece estar quedando en el olvido. Pero cada vez que un artista decide formalizar su obra en un disco, suma una nueva visión de cómo debería sonar la música argentina.

Mientras nos acercamos al final de la década, Indie Hoy va a compartir balances de lo mejor de estos últimos años, con listas de los mejores discos, las mejores canciones y los artistas más importantes. Estos son nuestros 50 mejores discos de la década.

50. Los Espíritus – Los Espíritus

2013 – Independiente

El debut homónimo de Los Espíritus empezaba un legado musical emocionante al que le esperaba un futuro oscuro. Después de las acusaciones a Maxi Prietto, y de sus idas y vueltas con la banda, la relación con una parte del público quedó manchada para siempre. Sin embargo, antes de todo eso, Los Espíritus se volvía la primera banda de culto del indie que alcanzaría a llenar a estadios, y este disco fue el comienzo de ese camino. La chispa nocturna y callejera de la banda coqueteaba con su interpretación del blues, las guitarras conversaban con las percusiones y la particular voz de Prietto coreaba algunas de las canciones más emblemáticas del grupo como «Jesus rima con cruz» o «Lo echaron del bar». El disco tenía ese aire tribalesco, oscuro y siniestro que tanto encantaba de la banda, en una etapa primeriza y joven que si bien después evolucionaría en su versión más grandilocuente, ya parecía tener lo suficiente para tener alcance nacional y atención internacional. – Martín Cordova

49. Un Planeta – Des

2017 – Casa del Puente Discos

Un Planeta vuelca en Des una exploración que amalgama sonidos que nacen de géneros como el jazz y el hip-hop para ahondar en un océano electrónico y trasladarlo a la pista de baile. Des encuentra una nueva forma en la banda, con una voz sampleada y una poética melancólica y sensual. Con canciones como «Arriba», «Ya no hay más tiempo» y «Traigo algo», Un Planeta desmantela un nuevo recorrido posterior a Refugio (2014), lleno de intenciones paulatinas que irrumpen la cristalinidad de su sonido y dejan que brille su aspecto más nocturno. Des mezcla la sensación nostálgica de una derrota con la esperanza de unas puertas que comienzan a abrirse. Un Planeta entrega un conjunto de impresiones con arreglos de guitarra, bajos envolventes y bases de batería, para que cuando el abismo llegue, nos encuentre bailando, a pesar de la caída. – Juampa Barbero

48. Violeta Castillo – Errorws de tipeo

2016 – Geiser Discos

Previa a la masificación de internet existió una época en la que los posteos eran largas declaraciones de amor, a veces obsesivo, o de simple ilusión adolescente. Salas de chat anónimas, nicknames y blogs, cuestiones existenciales varias. El primer disco de larga duración de Violeta Castillo suena a esa era de confesiones detrás de la pantalla, verborrágicas y también sinceras, plagadas de estímulos, siempre en torno al deseo de seguir existiendo. Retomando el pop de sus trabajos anteriores pero dándole más importancia a la dimensión electrónica, Errorws de tipeo se llena de sonidos que se disparan en múltiples direcciones y se extinguen de un momento a otro. El disco abre con «Bajo la lluvia», que da una pista sobre lo que vendrá: un sonido volcado hacia los sintetizadores y los beats más bien simples. Un poco más adelante en «Envuelta», Castillo reflexiona sobre el amor y en «lo que todxs ven» sobre su propia existencia y como espejo del resto del mundo. En «Intercambio» los sonidos se agitan un poco más y los coros le dan una atmósfera más abrazadora. En su primer disco, Violeta Castillo demuestra que el pop electrónico puede ser una forma de ver el mundo y también una gran vía para cuestionárselo. – Luis Mendoza

47. Sara Hebe – Puentera

2012 – El Horno Discos

Sara Hebe es una rapera política, pero muy pocos raperos logran articular en sus versos lo político con lo personal como lo hace ella. En Puentera las críticas sociales vienen desde un lugar emocional porque la mejor manera de rapear contra una injusticia es volverla propia. Y la voz de Sara siempre suena movilizadora, con un flow urgente que reclama contra toda represión («Que muera la company»), con el mismo enojo con el que señala sus faltas («No soy un buen ejemplo de nada»). La producción en manos de Ramiro Jota es un registro del estado del rap en una Argentina pre-trap, con beats que cruzan géneros y toman del hip hop old school, el pop y la cumbia. El dúo siguió trabajando en los discos Colectivo vacío (2015) y Political pari (2019), consolidándose como la dupla MC/productor más potente del país. – Eric Olsen

46. Los Rusos Hijos de Puta – La rabia que sentimos es el amor que nos quitan

2015 – Independiente

El primer LP de Lxs Rusxs es un alarido que subyace desde lo más profundo de las entrañas hacia todos los corazones dispersos en las calles. El seguidor del EP Hola es un menjunje de cuestionamientos, una conjugación de mensajes de fuerza y unión, un simpas de emociones alteradas. La banda oriunda de Zárate lanza gruñidos al andar cotidiano con canciones como «Snowball» y «Los pibe», donde la distorsión y esa pincelada punk sale a flor de piel como una trompada a la realidad. En «Indiana» y «Luna», se acercan más con distintas tonalidades de baladas. La rabia combina la acción de apretar bien fuerte los dientes y abrazarse, para resistir la marea de lava que nos quema con el asfalto, pero el fuego es amor. – Juampa Barbero

45. Marilina Bertoldi – Prender un fuego

2018 – Pelo Music

«Quiero avisarles algo/Antes estaba enojada/Ahora estoy preparada,» advertía Marilina Bertoldi en el primer tema de su tercer álbum, quizás sin saber que esas palabras tomarían un tono profético por todo lo que vino después. Tras merecerle un Gardel a mejor disco del año y ubicarla como la máxima referente del rock nacional, Prender un fuego se mantiene como una brillante obra musical que le dio al género más atascado de los últimos años una vuelta de tuerca refrescante. Marilina tiene todo para renovar el rock: una perspectiva diferente, una historia interesante y una innegable habilidad para escribir canciones que suenan tan casuales como imponentes. Prender un fuego quedará en la historia como la obra consagratoria de Bertoldi, y como un punto de inflexión en el rock argentino. Es una luz en una saturada oscuridad que necesitaba desesperadamente un nuevo resplandor que traiga emoción de vuelta. El álbum es a la vez el alivio que miles pedían y un dedo en la cara para los que más se aferran al pasado. – Martín Cordova

44. Francisca y los Exploradores – Barbuda

2014 – Discos del Bosque

En su primer disco como Francisca, Fran Saglietti propuso un sentimentalismo de melodías delicadas que generaron ruido a su alrededor en una escena que recién comenzaba. Francisca y Los Exploradores aportaba un sonido fresco, y en Barbuda la ayuda de varios cordobeses invitados como Juan Ingaramo, Candelaria Zamar y Tomi Ferrero de Rayos Láser, ya permitía divisar la venidera ola de artistas del interior que explotaría más adelante. Las nueve baladas que componen el disco eran reservadas pero lo suficiente honestas para que su minimalismo sea más bien atractivo, y la sensibilidad de la producción y los paisajes pintados sean su punto fuerte. Parte de esa calma y dulzura transmitida en Barbuda se ha podido quedar con Saglietti durante los años y hoy más que nunca podemos asegurar que no era exagerado cuando por esas épocas decía que él y las canciones son la esencia de la banda, que ha mutado con los años pero que ha mantenido ese principio a través de todas sus formas. – Martín Cordova

43. Nunca Fui a un Parque de Diversiones – Mover caníval

2014 – Independiente

La carta de presentación de la joven banda de Bariloche fue auténtica. Con un sonido lúdico, paisajes lisérgicos e historias de «vumvuncitos» que afloran entre melodías intrincadas pero espontáneas, el trío logró un álbum sublime de once canciones experimentales que se destacan por su propio universo poético y quilombero. Ambientado sonoramente en el bosque y entre amigos, Mover caníval es provocador en su propuesta y su imaginario. Los elementos electrónicos, las percusiones tribales y las voces enérgicas e inquietas son el germen del espacio anárquico en el que NFPD decide moverse. Una invitación a vivir una experiencia liberadora y alegre, a encender el fuego inherente a la vida que muchas veces se apacigua al crecer. – Loreta Neira Ocampo

42. Juana Molina – Halo

2017 – DG Entertainment / Concepto Cero

Como un círculo de luz en medio de la helada oscuridad, Halo emerge y nos sumerge en un mundo de leyendas y rumores economizando sonidos para crear un disco sólido y homogéneo. Solo bastan un puñado de elementos y un concepto claro para contar las doce historias que se desarrollan en el sexto trabajo de Juana Molina, un trabajo propulsado por la innovación y la exploración. La travesía comienza con «Paraguaya», abriendo la puerta al oscurantismo y a las melodías frías que se perderán y encontrarán en sucesivas capas, entre voces cortadas y coros profundos. Cada sonido está ubicado en su lugar preciso, vibrando en el momento correcto, como un instrumento antiguo descubriéndose a si mismo. La casi desnuda «Lentísimo halo» se refleja y se distorsiona en «Cosoco» y su repetición, para retomarse en el folk campestre de «Los pies helados» y mutar en «Estalactitas» y su potente bajo. Cada una de las canciones se sucede y se mezcla con la energía de lo desconocido y una lírica que parece salida de un ritual. Halo es un disco que puede resultar extraño como un hechizo y lejano, pero que construye un paisaje sonoro irresistible, sumamente misterioso. – Luis Mendoza

41. Mujercitas Terror – Fiesta muda

2015 – ATMC Records / Stereo Neg / The Burros

El noise rock, el punk y el rockabilly comulgan en este disco lleno de seres lúgubres que, sin embargo, no son villanos. «La secta olvidada» es quizá la canción que mejor ejemplifica esa devoción de Daniela Zahara y compañía por los rituales de los rebeldes. Siguiendo el legado de H.P. Lovecraft, Fiesta muda parece tomar imágenes de sueños (o más bien pesadillas) para transformarlas en historias macabras. Mujercitas Terror le canta con pasión a los solitarios, a quienes viven al borde de la locura en temas como «Bestia», «Bésame la cicatriz» y «Cruz de hierro». La frase final de «Orgía romántica» decanta su imaginario con precisión: «Aldeanos malditos, ahora será vigilando en las puertas para matarte/Penuria mesiánica, teluria teluria, orgía romántica, celestial caos.» Sin dudas, la escena oscura argentina tiene en este grupo a uno de sus más aguerridos representantes. – Laura Camargo