Categorías: Entrevistas
| Publicado
22/06/2020

Dorian: “No concebimos la vida sin experimentar”

Hablamos con Marc Gili, cantante de la agrupación española, sobre sus últimos trabajos y próximos proyectos.

Foto: Daniel Bagsby

“Ni pasaportes ni fronteras/Ni fe ni salvación/Ni muros ni guerras de mierda/Ni estrategias de control”, exige sin concesiones Dorian en “Cometas”, su más reciente single. En las últimas semanas, Donald Trump declaró que el muro entre Estados Unidos y México protege a los estadounidenses de que llegue el Coronavirus desde suelo mexicano, y acusó de criminales a los migrantes que lo cruzan. Si bien de por sí la canción de la banda española ya tenía peso propio, la tensión incrementada en esta zona caliente a raíz de la crisis social y sanitaria generada por la pandemia le otorgó un valor agregado.

Otro de los factores que potenció la propagación del tema fue el lanzamiento de su videoclip. A tono con la letra, las imágenes retratan a los integrantes de la agrupación en pleno recorrido por la frontera en Tijuana, California, Arizona, Nuevo México y Texas. El registro audiovisual fue grabado en 2019, en medio de la gira promocional del disco Justicia universal. Con este material, la banda despide su último trabajo de estudio, publicado en 2018.

“Hemos aprovechado para hacer música nueva y escribir muchas letras. Venimos trabajando muy duro, unas doce horas al día. Gracias a la tecnología, seguimos mandándonos archivos y compartiendo ideas para darle forma a las nuevas canciones”, adelanta vía telecomunicación Marc Gili desde Barcelona. Para el cantante de Dorian, los últimos días de aislamiento obligatorio resultaron productivos en lo personal. No solo pudo avanzar en la composición de nuevas canciones sino que además, cuenta, logró finalizar libros de filosofía y literatura que había dejado por la mitad. A pesar de mantenerse ocupado y entretenido, no ve la hora de volver a viajar para llevar su música a distintos rincones del mundo.

Los barceloneses habían planificado para este año una gira que los traía nuevamente a Argentina, pero por razones obvias debieron suspenderla. En visitas anteriores, acompañaron a Babasónicos en el Luna Park y pisaron los escenarios de los festivales Sónar y Ciudad Emergente. No conformes con eso, planean regresar cuando la pandemia se convierta en un recuerdo lejano. Para quienes no han tenido la oportunidad de presenciar alguno de sus shows, Gili describe los sonidos con los que el público argentino podría encontrarse al escucharlos en vivo. “Lo que hacemos es una mezcla de música electrónica de baile, new wave y una especie de mutación actual del sonido de bandas como The Cure, Depeche Mode o Soda Stereo”, resume el cantante de la formación que además integran Belly Hernández (piano, sintetizadores, arreglos y voces), Bart Sanz (bajo), Lisandro Montes (sintetizadores, guitarras, arreglos y voces) y Víctor López (batería y percusiones). En ese sentido, “Cometas” y la reciente publicación de su video se presentan como nuevas oportunidades para adentrarse de lleno en el universo de Dorian.

¿Por qué creés que el mensaje de “Cometas” cobró un nuevo impulso para el público en las últimas semanas?
Desgraciadamente la letra de “Cometas” va a estar de actualidad mucho tiempo más y hoy en día con lo del COVID-19 más todavía. La canción ha despertado interés en ámbitos no puramente musicales. Para eso está la música o el arte, para ilustrar la realidad. En España también tenemos una extrema derecha marrullera, que tiene entre sus mantras la criminalización de la inmigración. Toda la derecha y extrema derecha tiene la misma manera de pensar. Se basa por un lado en una supremacía blanca. Es decir, no les importa que haya inmigrantes a su alrededor, mientras no adquieran poder. Todas las políticas que hacen están en la dirección de mantener ese orden: los negros y los latinos abajo, los blanco arriba. Así vamos a seguir durante los próximos años porque por desgracia vienen tiempos de inestabilidad económica y política, y cuando hay inestabilidad política y económica, la extrema derecha crece. Tenemos que estar muy alerta para combatir esas ideas.

¿Cómo surgió la idea de filmar su videoclip en la frontera que divide Estado Unidos y México?
Es un lugar que ilustraba muy bien la idea de estos versos de la canción. La letra refiere a todos los muros, que también tenemos en España. Es un fenómeno mundial pero, ¿qué duda cabe de que la frontera entre Estados Unidos y México es uno de los puntos calientes del planeta en cuanto a la cuestión de la inmigración? Se me ocurrió aprovechar parte del viaje para rodar este video. Yo sabía que la gira de Estados Unidos empezaba en California, tenía una paradita en Tijuana y tres días hasta Houston, que es en la otra punta. Entonces, por el medio había un show con Zoé en El Paso y entre el show de Los Ángeles, Tijuana y el de El Paso y Houston, teníamos tres días por el medio y dijimos “venga, vamos a rodar en la frontera, vamos a ilustrar el video en este lugar tan especial”. Es un viaje poco usual de llevar a cabo. Hay poca gente que lo haga por carretera. Nos pareció buena idea ilustrar la inmensidad de ese lugar, también su belleza porque en los dos mil doscientos kilómetros que van de Tijuana a El Paso, el desierto cambia unas seis veces. Hay dunas, cactus, desierto de piedras, de repente praderas verdes, otra vez desierto. Es verdaderamente sobrecogedor. Y al mismo tiempo queríamos también ilustrar con mucho tacto el punto en concreto de Tijuana que es mundialmente famoso por el conflicto que genera el asunto de la inmigración. Así que armamos un equipo de Ciudad Juárez que se pasó hasta Tijuana y nos acompañó todo el viaje haciendo este video que ya tenía sus escalas definidas. No es que fuéramos a la deriva, sabíamos muy bien en qué lugares íbamos a rodar y cómo.

¿Qué te dejó esa gira que incluyó California, Arizona, Nuevo México, Texas y Houston?
Lo sentí como un viaje en el cual nosotros éramos unos privilegiados, porque la gente hace ese trayecto caminando por el desierto y durísimo. Si tienes la suerte de atravesar la frontera, luego a unas 16 millas tienes check-points permanentes. O sea que yo me sentía un privilegiado de poder estar viendo eso, admirando esa belleza, y no tener que sufrir las inclemencias de tener que atravesarlo. Te hace reflexionar, piensas que ahí no hay nadie. Cuando digo que no hay nadie es porque a lo mejor estás conduciendo dos horas y no hay nadie, y es verdaderamente imponente. Da que pensar. Por otro lado, en retrospectiva, yo siempre digo que soy planta de exterior, igual que el resto de mis compañeros de Dorian. No concebimos la vida sin experimentar. Hemos viajado toda la vida, con un peso en el bolsillo o con un poco más de plata pero siempre viajar, siempre experimentar. Para nosotros las giras tienen una cosa muy hermosa que es que, más allá de los shows y de la gente, te permiten viajar y ver el mundo de un modo distinto de lo que lo hace un turista. Y es que descubres las ciudades y los lugares acompañado de los locales. Entonces, la experiencia que tú tienes es muy distinta. Y además, está el regreso. Nosotros volvemos a los países cada año y medio y eso nos permite profundizar la cultura del lugar en su gastronomía, en su literatura, en su geografía. Todo esto se echa muchísimo de menos, no veo el momento de volver al ruedo.

La pandemia los obligó a suspender una gira que incluía Buenos Aires y Córdoba, entre otros destinos. ¿Piensan retomar la planificación de ese viaje para cuando todo vuelva a la normalidad?
Tenemos muchas ganas de volver a Argentina. A todos los Dorian pero en particular a Belly, a Lisandro y a mí nos une mucho amor por su literatura: Juan José Saer, Ricardo Piglia y Julio Cortázar, son autores muy importantes para mí. También la poesía de Leopoldo Lugones y qué decir de Borges. Siempre que voy a Buenos Aires con mis compañeros, sentimos una emoción especial porque la vinculación que tienes con un país cuando adoras su cultura es muy fuerte. Ni hablar del rock argentino y de la escena actual en general. Nos gusta mucho Duki, Usted Señálemelo, Bandalos Chinos, El Mató a un Policía Motorizado. Siempre que vamos sentimos mucha emoción. El próximo desembarco que haga la banda en el país va a ser muy potente. Vamos a preparar una campaña larga para que todos los shows sean un éxito. Creo que vamos a tener una próxima visita de Dorian a Argentina el año que viene y esperemos que todo esté más o menos en orden para entonces y hayamos recuperado un poquito el pulso, después de todo el desastre que se nos va a venir en el mundo en los próximos meses.

¿Cómo describirías al público argentino?
Yo creo que la particularidad del público argentino está en la pasión. Pero te diría también que le presta especial atención a las letras de las canciones. No solo en español, también cuando son de artistas anglosajones. Es decir, la palabra es muy importante para el oyente argentino y esto yo lo valoro muchísimo porque también soy devoto de los buenos letristas. Creo que el público argentino es muy exigente en eso, más allá de la pasión ya consabida que lo hace posiblemente de los dos o tres mejores públicos del mundo.

Ahora que los viajes no son una posibilidad y que ese contacto con la calle tan importante para ustedes se dificulta incluso en su propio país, ¿qué fuentes de inspiración encuentran?
En cuanto a lo que es la inspiración en las letras, lo que se ve en los diarios todos los días va de sobras. Dorian ha tenido en sus álbumes casi siempre dos o tres canciones con el acento puesto en asuntos políticos. En el próximo álbum creo que esa tendencia se va a manifestar más todavía. A mí me interesa hablar de lo que está pasando en la calle, de lo que está transformando a la sociedad, y poner el acento, sin caer en el panfletismo, en estas fuerzas reactivas que quieren frenar el avance de la sociedad, y creo que también eso es denunciable y hay que denunciarlo. Pondremos nuestro granito de arena en el próximo álbum para hablar de ello, también. Va a ser un disco que va a mirar mucho hacia lo que está pasando en el mundo y te lo digo porque ya lo sé, ya he escrito sobre ello, ya hay canciones que van en esa dirección. Así que va a ser un material muy pegado a la actualidad, que va a revelar muchas de nuestras ideas y nuestros deseos políticos y sociales para los próximos años.

¿Qué pueden adelantarnos sobre el sonido de ese próximo disco?
A nivel musical te puedo decir que para el próximo álbum de Dorian vienen influencias de muchos lugares del mundo. En la banda pensamos que la música popular en los próximos años no va hacer más que abrirse hacia un cosmopolitismo. Si bien en los últimos cuarenta años, el rock anglosajón y todos los derivados han dominado mucho la escena internacional, en los próximos años sonoridades de muchos rincones del mundo van a estar presentes en la música popular. Nosotros que siempre hemos sido unos apasionados de todo tipo de música, estamos incluyendo en las próximas composiciones influencias de ritmos latinoamericanos, afrocubanos y africanos. También sonoridades asiáticas dentro de los parámetros new wave y electrónicos que siempre ha tenido nuestro sonido. Vamos a abrir mucho la paleta de cara al próximo álbum, dentro de una coherencia de lo que son las coordenadas del grupo. O sea, volviendo a la idea del cosmopolitismo, de abrir la mente, escuchar lo que pasa por el mundo e incorporarlo a nuestro discurso.

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