Roly Serrano, una de las grandes incorporaciones de la serie argentina más esperada, adelanta cómo será la segunda temporada y presenta en sociedad a su personaje, “El Sapo Quiroga”.

Tras el éxito de la primera temporada, El Marginal regresa a la pantalla chica en forma de precuela. La segunda parte de la miniserie producida por Underground dará respuesta a muchas situaciones que se conocieron en el primer envío y explicará el origen de los distintos personajes. Ocho capítulos bastarán para entender cómo fue que los hermanos Borges (Claudio Rissi y Nicolás Furtado) llegaron a la cárcel de San Onofre y de qué manera lograron controlar el poder dentro del penal, hasta entonces manejado por “El Sapo Quiroga”, un déspota sanguinario con un poder inmenso adentro y afuera de la prisión. Roly Serrano, el encargado de darle vida a este particular personaje, confiesa haber visto la primera entrega con una suerte de “envidia sana”: “Mientras la miraba pensaba en cuanto me hubiera gustado interpretar un personaje que se opusiera a los Borges”. Deseo concedido y segunda temporada en marcha.

¿Cómo describirías al Sapo Quiroga?
El Sapo es de esos tipos que por su personalidad se transforman en líderes. Logra un poder increíble adentro de la cárcel y lo usa descaradamente. Cree que es Dios. Tiene la autoridad de decidir sobre la vida y la muerte de las personas y no tiene ningún reparo en matar gente si se le ocurre. No es un pibe de la calle. Es un hombre instruido, mesiánico y loco. Tiene conocimiento pero lo usa para delinquir.

¿Cómo fue el proceso de construcción del personaje?
Cuando Sebastián Ortega y Pablo Culell me ofrecieron el papel, no tuve ningún reparo en aceptarlo más allá de cualquier contingencia. La construcción del personaje fue muy buena. Fue un proceso que hicimos juntos con Ortega. Yo le tiraba ideas y él me las devolvía. Cuando tenés la posibilidad como actor de influir sobre lo que vas a construir y te dan ese espacio de respeto, está buenísimo.

¿Buscaste alguna referencia para componerlo?
Salvando las distancias, intenté emular el personaje que hizo Marlon Brando en Apocalypse Now. Me interesaba esa cosa oscura y turbia, además del aspecto que también daba para armarlo. Normalmente uno piensa al personaje pero recién aparece cuando lo empieza a hacer.

¿Te pidieron algún cambio físico para caracterizarlo?
Mantuve el mismo peso, me pelaron la cabeza y a Adrián Caetano se le ocurrió que darme unos dientes especiales, que parecen mecánicos. Realmente, no me reconozco. “El Sapo” es tan feo, oscuro y desagradable que me asusta verme. Creo que es el personaje más hermoso que me tocó interpretar para la televisión y el cine y el que mejor compuse.

¿Hay algo de Roly en el Sapo?
Siempre hay algo. El primer lugar donde busco cuando estoy por construir un papel es adentro mío, y siempre algo encuentro. El tema es qué hacés con eso después. Hay una especie de autoterapia en esa búsqueda. Encuentro cosas adentro mío, utilizo lo que me sirve y lo que no lo descarto. No deja de ser un juego.

¿Cómo fue la experiencia de haber grabado en la ex cárcel de Caseros?
Fue una experiencia maravillosa. Sirve mucho para sentirse en ambiente. Si no es como hacer una película sobre una selva en los bosques de Palermo. La cárcel está intacta. Obviamente hubo que limpiarla porque fue un lugar muy manoseado. Había presos con enfermedades que escupían las pareces a propósito.

¿Por qué crees que funcionan tan bien las series y las películas carcelarias?
Quizá porque tienen un grado de marginalidad oculta que va más allá de la violencia. Hay algo que tiene que ver con el morbo, con que le pase a otro en un lugar que nos es muy ajeno. Es una realidad a la que no estamos acostumbrados y que para nuestra idiosincrasia es inverosímil.

¿Por qué la primera temporada de El Marginal no fue la excepción?
Porque está excelentemente hecha. No es un producto cualquiera. Es una miniserie muy cuidada y muy jugada. Más allá de lo vistoso que sea, hay un trabajo atrás muy importante, que es de mucho riesgo. No es muy común que se hagan productos como este. Son aislados. Por otro lado, te agarra bronca y te preguntás: “¿Por qué no hay más productos así?” Encima hay material humano para hacerlo. Nuestro país tiene grandes actores, técnicos y directores. El Marginal no compite contra nadie. No hay otra ficción que le pueda hacer frente.

¿Hay ganas y posibilidades de una tercera?
Tengo entendido que Ortega sueña con la tercera temporada pero aún no hay nada definido. Creo que es un producto que tiene mucho potencial. Mientras funcione, todo es posible.

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El primer capítulo de El Marginal 2 podrá verse esta noche (martes 17 de julio) a las 22hs por la TV Pública.

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