Eric Clapton tiene una relación complicada con su propio legado. A lo largo de décadas de carrera, pasó por Cream, The Yardbirds, Blind Faith, Derek and the Dominos y supo desarrollar una extensa etapa solista, acumulando canciones que el mundo convirtió en clásicos. Pero pocas de sus creaciones logran conformarlo del todo. Sin embargo, hay una excepción notable: "Layla".
La pista fue publicada en 1970 como parte de Layla and Other Assorted Love Songs, el único álbum de Derek and the Dominos, el proyecto que Clapton armó tras la disolución de Blind Faith. La escribió para Pattie Boyd, esposa de George Harrison, de quien estaba enamorado en secreto, y su título surgía del apodo con el que la llamaba en las cartas que le enviaba. En una de ellas escribió: "Querida Layla. Por nada más que los placeres pasados sacrificaría a mi familia, a mi dios y a mi propia existencia... ¿Por qué dudas?".

Una canción difícil
El guitarrista oriundo de Ripley, Surrey, reconoció en más de una entrevista que con el tiempo los músicos suelen perder la capacidad de sorprenderse con su propio trabajo. Él no. "Nunca te acostumbras realmente a ser dueño de algo tan poderoso", declaró sobre el tema. Y en una conversación con Mike Hrano fue todavía más concreto sobre lo que siente cada vez que la toca: "Todavía me deja sin palabras cada vez que la toco".
"'Layla' es complicada porque es una canción difícil de tocar en vivo", explicó Slowhand. "Necesitas tener un buen complemento de músicos para lograr todos los ingredientes, pero cuando lo tienes... Es difícil hacerla como cuarteto, por ejemplo, porque hay partes que tienes que tocar y cantar con líneas completamente opuestas, lo que es casi imposible".
Clapton terminó casándose con Pattie Boyd en 1979, años después de que ella se separara de Harrison, y la canción que escribió para conquistarla se convirtió en una de las más reconocidas de la historia del rock.









