40. Tyler, the Creator – Flower Boy

Columbia

Tyler, the Creator es parte de una ola de hip hop experimental y sensible que hace callar la boca a quienes pretenden encasillar al género en estereotipos caracterizados por el exceso de testosterona. Es por esto que con frecuencia, en sus canciones abandera causas progresistas: Menciona movimientos como Black Lives Matters, así como sucesos de violencia discriminatoria de la historia estadounidense y es crítico del consumismo ciego y las tradiciones morales. Así que también es probable que con sus sugerentes letras simplemente se esté burlando de la “hombría” que normalmente le es exigida a los representantes de ciertos géneros musicales aún en la actualidad. En medio de una estética floral, las abejas, los rumores y los memes difundidos por él mismo, Tyler ha conseguido fijar la atención mundial en este disco que no solo resulta de una genialidad musical admirable; sino que pone sobre la mesa la discusión de asuntos cruciales para esta generación como la identidad sexual, el racismo y las ansiedades, haciéndole honor a su pseudónimo: The Creator. – Laura CamargoReseña completa

39. Andrés Ruiz – Víctima de la imaginación

Furbo Discos

Víctima de la Imaginación, el séptimo álbum de Andrés Ruiz (editado por Furbo Discos, sello que Andrés fundó en 2014 junto al Bowie rosarino Pablo Jubany), es un quiebre en su repertorio que contrasta con lo precedente por un solo motivo: es un disco pop. Atrás quedó la experimentación barroca que caracterizaba trabajos como Amor Ventrílocuo (2007) o Los Deudos (2008), donde abundaban el piano, la guitarra y las cuerdas. Ruiz ha ido degenerándose desde su debut, alejándose de la predominancia técnica para acercarse a lo accesible y quizás cementar una voz singular – una que maneja cuestiones rítmicas y de textura de una manera muy personal. Que el sonido de Víctima de la Imaginación sea más inmediato o instrumentalmente despojado no debe confundirse con simpleza: es un lanzamiento cuidadosamente confeccionado y desarrollado, que revela muchas capas de sonido, tonos de teclados y detalles escondidos. – Bartolomé ArmentanoReseña completa

38. Ariel Pink – Dedicated to Boby Jameson

Mexican Summer

El retorno del hijo pródigo de Beverly Hills siempre es causa de celebración. En una nueva producción sin su anhelado Haunted Graffiti, Rosenberg tiñe lápidas con rosa fluorescente en su conmemoración al anti-héroe que más ha logrado interpelarlo como artista: Bobby Jameson (Crtl C y Crtl V en una nueva ventana). Dedicated to Bobby Jameson es un disco que suena tan sincero como una adoración juvenil. Es tener 14 y un póster de Morrison en la pared. Musicalmente, la entrega de emociones encuentra poderío en el eclecticismo: mezclando nostalgia con irreverencia, violencia con dulzura, urgencia con sosiego. En un torbellino de sentir, se erige un crescendo narrativo en las canciones que, al encontrar familiaridad, se hilvanan con facilidad conceptual. Sus creaciones son fuertes y demandantes, desde “Time to Meet Your God”, pasando por la magnética “Feels Like Heaven” hasta el homenaje mismo, la producción que da nombre al disco, donde Ariel Pink expande su matriz compositiva para hacer justicia a Jameson en un caudal de nostalgia sónica sesentera. Inmediatamente llega el showstopper, el tema que parte el disco al medio y lo obliga a reconfigurar sus emociones: “Time to Live”. “Another Weekend” es el golpe de gracia que aniquila lo que siga en pie. El anhelo universal de “I Wanna Be Young” y las joviales canciones subsiguientes reviven, alertan, allanan el camino para lo que considero una de las grandes contribuciones de este disco, la gloriosa “Kitchen Witch”. Después solo le queda apagarse, lentamente, y rogar que estas caricias sensoriales nos duren hasta el próximo encuentro. Time to live hasta eso. – Agustina Checa

37. Un Planeta – Des

Casa del Puente

La caída dibujada en la tapa del disco ilustra lo que las canciones van a plasmar luego. Desde la primer canción hasta la última, Des te sumerge en el abismo nocturno de una caída al vacío, porque la mente es un espacio sin lugar, donde las reglas se disolvieron y es la hora de sincronizar cada experiencia y hacer propio su lenguaje. Des es el siguiente al disco remix de Refugio, que sirvió de experimento para volcarse de lleno a la electrónica. Con bases de baterías y bajos que te envuelven en una atmósfera más oscura, los efectos en las voces son un instrumento más, pero con una doble función. Porque también el disco esconde debajo toda una poética de desamor, de una separación consigo mismo, donde el cuerpo se abstrae en un vacío blanco y cae. Los ritmos bailables con esa sensualidad constante de repetición, hacen de una historia personal, algo mucho mayor. Des es el disco más conceptual de la banda donde Un Planeta parece lograr orbitarse, rotando sobre sí mismo; desde la primer canción hasta la última, porque con el agua hasta el cuello ya no hay más tiempo. – Juampa Barbero

36. Thundercat – Drunk

Brainfeder

Posiblemente se hable de Drunk como una placa que juntó grandes nombres en su lista de colaboradores; sin embargo, también es verdad que el poder del álbum está en el talento y genialidad de Thundercat. Si bien el álbum no tiene un concepto definido, la celebración de la vida es uno de sus ejes principales, debido a que Thundercat se vio afectado por la muerte de su amigo colaborador Austin Peralta que trascendiera al siguiente plano espiritual; el disco dedicado a él, muta en pura celebración de la existencia. En este disco, resulta notoria la influencia de numerosos estilos musicales, la mayor parte de las cuales estuvieron en boga mucho antes de que Thundercat llegara al mundo, en 1984. En esta polifacética producción convergen el funk, el smooth soul, el jazz fusión, el synth funk y algunos toques del new wave ochentero, los cuales son filtrados en la inspiración de Bruner. Pero lo que convierte de Drunk en un trabajo único, capaz de llevarte a un laberinto obtuso, con ideas, un neuroestimulante como Inception, es escribir el título de un subcapítulo dentro del capítulo que nos ocupa, porque esos géneros están creados con una valentía y un caos mental solo posible para una persona que tiene alteradas temporalmente sus capacidades físicas y mentales. Todos sus discos son conceptuales, pero sí es cierto que quizás en este los temas van más encadenados unos con otros, complementándose. Sus 23 pistas presentan una narración fluida que comienza con una nota algo brillante y gradualmente se desvanece en la oscuridad, un disco que te lleva a través de una noche aburrida de alcohol, drogas, miedo y desamor con el mismo Thundercat. – Leonardo Castro Pozo

35. La otra cara de la nada – Sobre premios y tormentas

Yolanda Discos / Quemasucabeza

Así como lo evidencia la presencia de tres voces y tres guitarras en su formación, quizás la mayor destreza de La otra cara de la nada resida en su abolición de jerarquías verticales a favor de un mimetismo que se les da de forma completamente orgánica. No cabe dudas de que todos sus integrantes (Ignacio del Pórtico, Bruno Gross, Germán Vázquez, Ariel Duce y Nicolás Peña) son músicos fértiles y talentosos por su cuenta, pero en Sobre Premios y Tormentas sus identidades individuales se desvanecen en el rapport resplandeciente que la misma obra demanda. Lanzado por el sello Yolanda Discos, el debut de los oriundos de Misiones es una oda a la juventud. Como tal, sus tardes de verano adoptan magnitudes gigantescas, y sus sentimientos adolescentes proceden a inspirar himnos: nueve grandes canciones imbuidas de post-rock y melodía, que tienen mucho esfuerzo detrás pero no parecen requerirles ninguno. – Bartolomé Armentano

34. Luciana Tagliapietra – Kawaii

Independiente

Antes de lanzar Kawaii, Luciana Tagliapietra publicó un single en Spotify que marcó su nuevo rumbo musical. «Escala» tiene más de 400 mil escuchas porque es, básicamente, una gran canción. Resume su esencia y la proyecta hacia el pop que se levanta en el disco como protagonista total. Kawaii, una palabra japonesa que significa tierno o lindo, es un disco de siete canciones pop que no son ni tiernas ni lindas. Son poderosas. La voz de Luciana empieza el disco con una postura intransigente: “no me gusta lo que hablás, no me gusta cómo te vestís. Ya no puedo caminar con vos, discutiendo del futuro”. Y ahí está, ella siguió adelante en el camino de ella misma. Estas canciones son como un nuevo nacimiento. Sí, está la oscuridad clásica de la tucumana, sí están sus tres discos previos, está el pasado al que le canta haciendo de trampolín, un salto a un futuro bailable. El destino de Kawaii es la pista de baile, la coreografía en la cocina, el canto liberador. Hay un renacimiento en Luciana Tagliapietra, hay un gran disco. – Romina Zanellato

33. Bestia Bebé – Las pruebas destructivas

Discos Laptra

Las pruebas destructivas supone un salto de calidad notable. El sonido, los arreglos, la composición parecen haber dado un paso más en ésta corta pero significativa discografía. Las guitarras se escuchan más adelante, la batería suena compacta, la voz suena más limpia y desenvuelta. Si éste regreso fuera un gol, sería uno de esos que llegan luego de muchos toques, paciencia y una pizca de atrevimiento. El tercer disco de estudio de la banda de Boedo dura 25 minutos, pero las canciones siguen sonando cuando termina. El crecimiento se percibe instantáneamente; ya no suenan tan prolijamente desprolijos ni suben al escenario haciendo chistes. Éste disco parece indicar que finalmente se tomaron en serio su lugar en la escena. Las pruebas destructivas es un gran disco, mejor que el anterior, esmerado, trabajado y por sobre todo, serio. La nueva entrega proyecta a la banda a una sana y merecida juventud, con ventaja de sobra para correr hasta el próximo gol. – Guido ArchReseña completa

32. Diosque – Llanero

Geiser Discos

Cuando Llanero empieza se abre una especie de caja llena de hojas de árboles de todas las formas y tamaños, donde las hojas pasan como en los cuentos. Pero el orden no es de menor a mayor ni viceversa, sino se basa en el disfrutar de cómo las distintas formas se pueden combinar. Lo importante es otra cosa: son las tonalidades, las texturas y sobre todo su nudo en el medio de la caja para poder enlazar todo lo posible. Después de la tercer canción, el disco ya te da la continua sensación de que algo que empieza puede cambiar en cualquier momento, porque hay una incomodidad de quedarse quieto en solamente un género. Combina dentro de la canción ritmos del folclore con la electrónica, los sintetizadores le generan la lluvia y a la vez el estruendo que cambia la ruta del viento. Las formas se mezclan hasta en las voces (con participaciones como la de Julieta Venegas) hasta las distintas formas de pararse frente a la canción como las tiene Diosque. El momento de cantar es un momento de transformación constante con su nudo particular. Agitar la caja y que parezca que todo tiene una forma nueva: la posibilidad de ver todo lo que hay alrededor, sólo la tiene un llanero. – Juampa Barbero

31. Phoenix – Ti Amo

Glassnote

La fantasía italiana de una banda francesa. Ti Amo es un disco de pop perfecto con la producción exacta. No sobra ni un sintetizador ni una guitarra. A lo largo de los 10 tracks que tiene el disco, Thomas Mars es el guía de un paseo por el país de la pasta ambientado en los años ’60 en el que relata historias de romances. Por momentos bailable (“Tuttifrutti”, “Fleur de Lys”), por momentos más reflexivo y ambiental (“Role Model”, “Vía Venero”), el disco no varía de ese espectro, pero sí logra introducir el concepto para que todos puedan ver lo que ellos quieren mostrar. – Franco Vacchetta