El 28 de septiembre de 2015, Cathriona White, la por aquel entonces ex novia de Jim Carrey, fallecía producto de una sobredosis de medicamentos prescriptos.

Ese hecho fue el puntapié inicial de una ardua batalla legal entre el actor de Ace Ventura y la familia de White, quienes acusaban a Carrey de haber usado “su inmensa riqueza y estatus de celebridad para obtener y distribuir ilegalmente sustancias altamente adictivas y, en este caso, mortales y controladas” a la difunta maquilladora.

A esto, el cómico expresó:

“No toleraré este intento desalmado de explotarme a mí o a la mujer que amé. Los problemas de Cat nacieron mucho antes de que la conociera y, tristemente, su trágico final estaba fuera del control de cualquiera” y presentó una contrademanda en la que acusaba a los familiares de su ex de querer ganar dinero a costa de él.

Tiempo después, en octubre de 2017, la familia de White hizo pública una carta que la mujer había escrito en 2013 después de una de las rupturas que tuvo con Carrey, con quien estuvo de novia por tres años, aunque de forma intermitente.

“Amaba la vida, estaba feliz conmigo misma y me sentía muy bien. Estaba orgullosa de todas las decisiones que había tomado y te conocí. Me introdujiste en la cocaína, la prostitución, el daño psicológico y las enfermedades. Hiciste cosas muy buenas por mí, pero me rompiste como persona Jim”.

Ahora, luego de casi un año y medio de frecuentar los tribunales, el actor canadiense puede respirar tranquilo y continuar con su vida, ya que, según informa el medio The Hollywood Reporter, el juez que llevaba adelante la causa desestimó la demanda presentada por la madre de White, Brigid Sweetman y su marido, Mark Burton (de quien no se había separado legalmente).

Ante el fallo, Michael Avenatti, abogado de Sweetman y Burton, declaró a THR: “No tenemos más comentarios en este momento”.

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