Fotografía: Todd Cole
Fotografía: Todd Cole

A esta altura del juego, podemos seguir llamando género de culto a lo que es el ambient/drone: artistas como Brian Eno, Aphex Twin, o Tangerine Dream dejaron su marca para moldear un estilo que se divide entre los que lo entienden y los que no. Pero Tim Hecker es un capítulo importante en la historia de esta categoría. Desde sus comienzos, se veía a un artista con un descargo claro de sus visiones en el complejo campo de la música, y tanto en su debut, Haunt Me, Haunt Me Do It Again (2001, Alien8 / Substractif) como con el intenso Harmony in Ultraviolet (2006, Kranky), entre otros, fueron declarados por seguidores del género, como piezas claves del nuevo movimiento, y considerando a Tim Hecker como una de las caras más importantes.

Pero el éxito no terminó ahí, ya que faltaba un capítulo muy importante en la carrera del productor canadiense. Dos álbumes en seguidilla saldrían y romperían con cualquier estética ya conocida dentro de la esfera del ambient: estoy hablando de Ravedeath, 1972 (2011, Kranky), y Virgins (2013, Kranky / Paper Bag). El primero se describe como el mejor cierre para ese estilo fuzzy-ambient que Hecker ya dominaba con perfección, en donde los estímulos y respuestas, tanto mentales como espirituales, corrían nuestro cuerpo con tanta facilidad que era difícil evitarlos.

Pero es injusto hablar del increíble talento de Hecker sin hacer referencia a Virgins, su obra maestra por sobre las demás, y el material que da el pie para hablar de Love Streams. Virgins es un distintivo del género, que cambió el juego de cómo iban marchando las cosas. En este álbum empezó a rondar la temática en el sonido de Tim Hecker, la estética clara, las sensaciones de un fin del mundo cercano.

Love Streams es una continuación de eso, pero más abstracto, bordeando lo inconcluso. Según un testamento de Hecker, este disco fue “creado mientras reflexionaba sobre ideas como la estética litúrgica de Yeezus y la voz trascendental en la era del auto-tune”, una frase bastante difícil de seguir, pero está en la interpretación de cada uno.

Con sólo los tres primeros tracks de este material, ya nos encontramos con el contraste que Hecker le quiere dar al material. “Obsidian Counterpoint” y “Bijie Dream” son muestras de una influencia corriente hacía el sonido de Virgins, pero más fino, más cristalino, y ya es en “Music of the Air” donde nos encontramos con los vocales encargados por el nominado al Oscar Jóhann Jóhannsson, más el Icelandic Choir Ensemble.

El mejor ejemplo para demostrar el nuevo enfoque de Hecker a los tratamientos vocales es en la angelical “Castrati Stack“: ese coro de voces te lleva a una experiencia de lo más cercana a estar en el cielo, flotar dentro de ese espacio y seguir ese viaje interminable.

Hay algunas rarezas en Love Streams, especialmente en la canción “Violet Monumental II“, ese loop hipnótico recuerda mucho a lo que Oneohtrix Point Never elaboró en Replica (2011, Mexican Summer), lo cual no sería una sorpresa ya que Tim Hecker y Daniel Lopatin trabajaron juntos en un proyecto llamado Instrumental Tourist (2012, Software Recording Co.).

A claras, y razonando con el material, puedo decir que Love Streams se divide en dos. La primera mitad es una obra plenamente abstracta que cruza la confusión en base a lo que trato de interpretar, porque no importa cuantas veces lo escuche, el entendimiento no se plasma con las intenciones, los mensajes no son claros, es sólo un montón de significantes, y las sensaciones se vuelven inconclusas.

El final del material se ve un poco más claro: canciones como “Voice Crack” y “Black Phase” son grandes rasgos de la nueva intención de Tim Hecker, en este caso suenan más correspondiente a lo que ya conocemos de él, una puesta que comprende más a su tarea.

Si bien cada material de Tim Hecker tarda en hacer click, Love Streams sigue claramente otra cosa. El disco se presenta como algo raro, no necesariamente diferente, pero descifrar distintos aspectos se hace bastante complejo. No es tan temático como Virgins, ni tampoco desborda emociones como en Ravedeath, 1972, sino que es una pieza confusa, que hace que meternos en la cabeza de Tim Hecker se haga cada vez más complicado.

Tim Hecker - Love

Tim Hecker – Love Streams

2016 – 4AD

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01. Obsidian Counterpoint
02. Music of the Air
03. Bijie Dream
04. Live Leak Instrumental
05. Violet Monumental I
06. Violet Monumental II
07. Up Red Bull Creek
08. Castrati Stack
09. Voice Crack
10. Collapse Sonata
11. Black Phase

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