01. The Strokes – Is This It

2001 – RCA / Rough Trade Records

Durante el convulsionado segundo semestre del 2001, un álbum cuyo nombre es una pregunta sin signo de interrogación cambiaría la historia del rock independiente y traería respuestas a toda una inquieta generación hoy denominada como millenials.

La historia de este disco comenzaría con un grupo de chicos talentosos y de célebre linaje familiar juntándose para grabar en un pequeño estudio en un sótano neoyorquino conocido como Transporterraum. Por entonces, la banda decidiría volver a trabajar con Gordon Raphael (también productor de su primer EP The Modern Age), y tras unas semanas de minucioso trabajo en conjunto las intenciones de la banda de obtener un sonido inspirado en el garage de los setentas, pero actual y contagioso, llegaron a buen puerto y meses más tarde el éxito comercial y de crítica no se haría esperar.

En todo caso, y al margen de cualquier consideración de índole musical acerca de su mérito u originalidad; la propuesta conceptual/actitudinal de los Strokes actuaría como un potente catalizador de las ansiedades de la juventud de occidente: El no saber qué hacer con la libertad, el dinero, el tiempo libre, las drogas, el aburrimiento y las múltiples posibilidades amorosas/sexuales de nuestros tiempos. Visto hoy en día, pareciera que este disco vaticina la confusión y sobreestimulación que años después estaríamos viviendo producto de la era post-digital.

Con un arte de portada que fue censurado en los Estados Unidos (y reemplazado como consecuencia), y con una lista de canciones que tuvo que ser modificada luego de los sucesos del 11 de septiembre (debido a que cortes como “New York City Cops” tocaban asuntos que por el momento podían resultar sensibles); este disco de igual forma llegó a lo más alto de los rankings de popularidad a nivel internacional. El éxito devastador de temas como “Last Nite” y “Someday” abriría el camino para toda una camada de bandas que hacían un rock que no pretendía ser muy pesado ni muy rebelde, simplemente honesto y desfachatado.

Muchos se habrán preguntado en estos años: ¿los Strokes inventaron un sub género con este disco? ¿Hicieron cosas realmente excepcionales a nivel instrumental/lírico? La respuesta muy posiblemente sea que no, pero que les alcanzó con saber reinventar con gracia e ingenio lo que décadas atrás hicieron los Stooges, The Velvet Undergroud y tantos otros grandes. Ahora, y para ser justos, también cabe preguntarse: ¿habríamos recibido con tanta efusividad las propuestas de los Libertines, Arctic Monkeys, y aquel sinfín de grupos afines si este álbum no la hubiese pegado antes? ¿Sería la misma la escena independiente? Probablemente no. Por todo esto y por lo genial que es cantar las líneas de guitarras de sus canciones cuando suenan en un bar cualquiera mientras tomamos cerveza, habría que reconocer la importancia de Is This It y agradecer a Casablancas, Hammond Jr., y compañía. – Laura Camargo