Categorías: Discos
| Publicado
16/04/2020

Yves Tumor - Heaven to a Tortured Mind

Más enfocado que nunca, el artista norteamericano realiza un viaje hacia el glam de los 70.

Foto: Jordan Hemingway

Hubo pocos discos que se animaron a tanto en 2018 como Safe in the Hands of Love, el álbum que puso el nombre de Yves Tumor en el mapa. Las canciones de este LP lograban combinar los aspectos más rocosos y distorsionados de la música industrial con sus propias sensibilidades cuasi-pop, todo a través de una visión psicodélica muy contemporánea. Tumor se presentaba como une artista liste para romper con todas las barreras sonoras que quisiera, con una seguridad para desplegar tonos y estructuras intensas que serían mucho más difícil de abordar si no fuese por sus fuertes melodías.

Su nuevo disco, Heaven to a Tortured Mind… no es eso. Reemplaza la amplia paleta sonora de Safe in the Hands of Love por un sonido más consistente que toma muy libremente del glam rock de los 70, desde David Bowie a T-Rex, y la manera en la que ese glamour cocainómano desordenado fue luego reapropiado por artistas negros en los 90, como Lenny Kravitz y Prince en su etapa menos comercial. Ya el primer tema y primer corte, “Gospel for a New Century”, muestra a Yves Tumor con un groove sucio y arenoso, interrumpido por una cacofonía de trompetas infernales anunciando una performance vocal sensualmente diabólica, en el que el tema se entrega a sus deseos más carnosos y oscuros. Algo similar sucede en “Kerosene!” en el que, junto a la invitada Diana Gordon, Tumor rompe las diferencias formales entre estribillo y estrofa, dejando que el tempo lento del tema se pavonee acompañado de solos instrumentales que no parecen parar, para captar una especie de trance sexual en el que ambes artistas se enganchan.

La buena noticias es que, dentro de todo, este enfoque sonoro rinde frutos. Es un proyecto sumamente cohesivo, en el que se nota que Tumor se está divirtiendo cuando deja que las guitarras rujan en el fondo de “Medicine Burn” o cuando entra en su falsetto ligero en la gran balada “Super Stars”, que llega a un clímax que recuerda al pastiche más directo de Childish Gambino en “Awaken, My Love!” de hace 4 años. Tumor sabe cómo hacer que todos estos tonos coexistan, logrando una mezcla muy ocupada, manteniendo todos los elementos sin que se desmorone todo, pero cambiando su foco constantemente para reflejar nuevos aspectos de los instrumentales, como el gran saxo en “Identity Trade” o los sonidos apocalípticos de una mina abandonada en “Asteroid Blues”. La pieza central del disco, los temas conjuntos “Romanticist” y “Dream Palette”, logran encapsular lo que quiere lograr, con suficientes melodías amenas en “Romanticist” que llevan a los fuegos artificiales de “Dream Palette”, una bestia llena de enojo que nunca se permite a sí mismo explotar.

Y tal vez ese sea el problema de Heaven to a Tortured Mind. Aunque la mezcla logra contener tantos elementos y los pule muy bien, este tipo de sonido se merece una producción menos pulida y bajada de tono. Cuando el disco quiere subir la intensidad, se encuentra con instrumentación demasiado limpia y delicada para poder salir a romper todo. En su afán de querer hacer un disco accesible, Yves Tumor dejó atrás la ambientación caótica de su antiguo material para llegar a un punto medio en el que puede simular que está experimentando, pero nunca se anima a los tonos demasiado ruidosos que alejarían a su audiencia. Lo cual es un problema cuando un tema como “Folie Imposée” toma un groove agresivo que luego debe ser pasado por agua para que el resto del tema sea lo más ameno posible. O cuando “Strawberry Privilege” pide tonos más siniestros pero recibe arreglos minimalistas que le sacan todo posible dinamismo al tema, como si fuese una laguna.

Heaven to a Tortured Mind podría haber sido uno de los discos más innovadores del año, pero suena demasiado nostálgico para su propio bien, y cuando llega el momento de poder realmente mostrar sus dientes, se termina escondiendo en atmosféricos nebulosos y etéreos. Una pena, porque Yves Tumor merece crédito por su ambición y su compromiso a apegarse a un sonido consistente y estudiado. Pero sus mejores momentos son cuando logra perder el control; aquí, se restringe demasiado.

Yves Tumor - Heaven to a Tortured Mind

2020 - Warp

01. Gospel For A New Century
02. Medicine Burn
03. Identity Trade
04. Kerosene!
05. Hasdallen Lights
06. Romanticist
07. Dream Palette
08. Super Stars
09. Folie Imposée
10. Strawberry Privilege
11. Asteroid Blues
12. A Greater Love




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